Hay aspectos que hacen de una ciudad un lugar perfecto para vivir. Inclusión, seguridad, calidad de vida, una dinámica económica positiva, economía digital, emprendimiento y servicios públicos de calidad como la educación y la salud. Sin embargo, hay un aspecto que define la madurez de una urbe y eso es la cultura ciudadana, una cualidad escasa en una ciudad en la que conviven más de 9 millones de habitantes de todos los orígenes.

Hay cuatro aspectos que contribuyen a la mayor cultura ciudadana en la que desde la Alcaldía de Bogotá y el Concejo existe una gran responsabilidad: en primer lugar, el rescate de la identidad de la ciudad, teniendo en cuenta aquellos aspectos que unen y delimitan a los bogotanos. Enseñar historia a nuestros jóvenes estudiantes y a la ciudadanía permite tener contexto pero además recuperar el sentido de apropiación de la ciudad. Resulta fundamental que en ese propósito se lideren campañas para recuperar el amor por Bogotá de manera incluyente.

Impulsar la mejor convivencia en la ciudadanía, en segundo lugar, también es fundamental. Cuando se conduce en Bogotá y no se cede la vía a los peatones o se actúa con intolerancia estamos dejando clara la necesidad de avanzar en cultura ciudadana. En ese marco también está el respeto por las señales de tránsito, ponerse en el lugar del otro antes de iniciar una discusión por temas asociados a la distribución de los espacios en la ciudad o respetar los carriles de las bicicletas.

El cumplimiento del Código de Policía es un elemento determinante, por supuesto, pero también lo es generar conciencia entre la ciudadanía sobre la importancia que tiene el buen comportamiento en la calidad de vida generalizada. Lo anterior significa permanente seguimiento de las autoridades pero también iniciativas pedagógicas incluyentes segmentadas por audiencias: a la tercera edad, a los jóvenes, a los conductores, entre otros.

Finalmente, el trabajo articulado de todos los actores que inciden en el clima de ciudad. La Cámara de Comercio de Bogotá, las agencias que promueven la inversión, las universidades, los gremios y, por supuesto, el Distrito junto con el Concejo de Bogotá. No existe posibilidad de transformar a Bogotá desde la perspectiva de la cultura ciudadana sino trabajamos en conjunto. 

La cultura ciudadana es más que una simple moda o el capricho de aquellos que creemos que se puede tener una ciudad a la altura de las más reconocidas capitales del mundo. Se trata de una condición en el comportamiento que ahorra peleas callejeras, contribuye al respeto por el otro, impacta la productividad y, sobre todo, mejorar de manera decisiva la calidad de vida de los ciudadanos. 

@SimonOsorioJ

Publicado: mayo 15 de 2019