La crisis desatada por la epidemia del Coronavirus, tiene implicaciones de altísima magnitud. La aparición de esta enfermedad, afecta a todas las capas de nuestra sociedad. 

Los niños y los adultos mayores merecen especial atención por parte de las autoridades. El gobierno, suspendió clases con el propósito de que los niños permanezcan en sus casas. 

Esa determinación, genera una gran dificultad frente a aquellos menoresque son beneficiarios del programa de alimentación escolar. Buena parte de su nutrición, depende de la comida que reciben en los centros de desarrollo infantil, hogares infantiles y a través de las madres comunitarias.

El gobierno de Duque evidentemente no estaba preparado para atender una situación de semejante magnitud. Desafortunadamente, y hay que decirlo, muchas de las decisiones adoptadas, han sido tardías y se nota en el gobierno inseguridad y falta de claridad respecto de una estrategia de mediano plazo. 

En momentos como este, la unidad nacional y la confianza en el gobernante son fundamentales y ello se logra, cuando la sociedad registra que hay coherencia y consistencia por parte de quienes tienen en sus manos la capacidad de tomar decisiones. 

Frente a la niñez, hay que aplaudir la celeridad con que la nueva directora del ICBF, Lina Arbeláez, puso en marcha un plan de contingencia para garantizar la alimentación de los niños que hacen parte del grupo denominado “primera infancia”.

De acuerdo con las cifras oficiales, más de 1.3 millones de niños y sus familias son beneficiarias de la alimentación básica que provee el ICBF. Continuar proveyendo esos alimentos, pero a domicilio, implica planificar y poner en marcha una línea de trabajo de altísima envergadura. 

En tiempo record, el ICBF logró el cometido de entregar los alimentos de los niños, apoyándose en las madres comunitarias y los empleados de los hogares infantiles y los centros de desarrollo. 

Cuando hay problemas imposibles de controlar, como sucede con esta pandemia, ninguna alternativa es 100% eficaz, pero en el caso concreto de los niños, el gobierno ha tomado decisiones correctas, garantizando lo más importante: la nutrición de los niños. 

Dado que esta crisis no es pasajera, le corresponde a la directora del ICBF incorporar un mecanismo que esté blindado y que sea funcional durante los meses que sea necesario. 

@IrreverentesCol

Publicado: marzo 20 de 2020