La ola invernal que ha sufrido nuestro país y que ha tenido un impacto especial sobre la ciudad de Cali vuelve a traer un debate que tal vez se ha aplazado durante mucho tiempo en nuestra ciudad, el manejo de las cuencas de nuestros ríos.

Las inundaciones vividas en los últimos días no son únicamente consecuencia de las lluvias, por el contrario hoy pagamos el costo del descuido medioambiental y la falta de planeación que por años hemos acumulado como ciudad. El indebido manejo de basuras, las conexiones ilegales, la deforestación y los asentamientos ilegales en las cuencas han generado una bomba de tiempo que tiene en vilo a miles de habitantes.

A pesar de que se necesitan algunas obras de infraestructura especializadas, estas no son la solución de fondo. El cambio debe ser cultural y comportamental. Pero además de esto la administración tiene un reto mayúsculo, sobre el cual he llamado la atención desde hace más de 2 años. Luchar contra las invasiones ilegales que tanto daño medioambiental están causando y que ponen en peligro la vida de miles.

Las cuencas de nuestros ríos han sido invadidas y siguen siéndolo; y lo más grave es que en este proceso se deforesta eliminando las barreras naturales de contención. La administración Ospina poco ha hecho para tener un manejo integral de los casos de invasión, demoras en la atención de las mismas, reincidencia, levantamientos de asentamientos ilegales sin un seguimiento de la situación, ocasionando que en los días siguientes estos vuelvan a aparecer.

Hoy miles de familias que en su momento fueron engañadas por mafias de tierras, o qué llegaron a poblar algunos sectores por necesidad se han quedado sin nada, sumándose a los cinturones de pobreza que crecen en Cali. El manejo de estas familias vulnerables debe ser integral, con hogares de paso o figuras similares, pero de ninguna manera podemos permitir que sigan las invasiones.

Nuestra amada Cali ha visto sus cerros tutelares arder a causa de incendios generados por mafias de tierras, ha visto parques públicos y zonas de reserva secuestradas por grupos minoritarios, hoy ve terribles inundaciones que tienen parte de su explicación en este mismo fenómeno. NO MÁS.

Debemos entender que la lucha frente a las invasiones ilegales no es un tema lejano, es un fenómeno que nos esta afectando a todos, que atenta contra la naturaleza y que se ha convertido en un crimen ambiental insostenible. Paremosle-bolas y exijamos al gobierno local tomar acciones certeras, nosotros seguiremos impulsando desde el congreso iniciativas que permitan al Estado luchar contra este difícil flagelo.

@gabrieljvelasco

Publicado: abril 12 de 2021