Ninguna consideración deberían tener los estados democráticos con Cuba, país sometido a una brutal dictadura que apoya a organizaciones de narcotraficantes y terroristas. 

La isla de 109 mil kilómetros cuadrados sirve de refugio de terroristas y de puerto de tránsito de estupefacientes. 

A comienzos de este año, el gobierno de los Estados Unidos incluyó a Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo. Fue una de las últimas decisiones adoptadas por el presidente Trump antes de abandonar el poder. 

La Secretaría de Estado de los Estados Unidos declaró que “durante décadas, el gobierno cubano ha alimentado, albergado y brindado atención médica a homicidas, fabricantes de explosivos y secuestradores, mientras muchos cubanos pasan hambre, no tienen vivienda y carecen de medicamentos básicos. Miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN), designado como Organización Terrorista Extranjera por los Estados Unidos, viajaron a La Habana para mantener conversaciones de paz con el gobierno colombiano en 2017. Alegando protocolos de negociación de paz, Cuba ha rechazado los pedidos de Colombia de extraditar a 10 líderes del ELN que viven en La Habana luego de que el grupo se atribuyera responsabilidad por el atentado con explosivos perpetrado en enero de 2019 en una escuela de cadetes de policía en Bogotá, en el que murieron 22 personas y más de 87 quedaron heridas”. 

Es muy diciente que luego de la determinación del gobierno norteamericano, la primera persona que saliera en defensa de los terroristas colombianos fuera, precisamente, el comisionado de paz de Santos, Sergio Jaramillo. En palabras de ese oscuro exfuncionario, “… es una infamia lo que se hizo con Cuba de impulsar que entrara en la lista de organizaciones terroristas por cuenta de que el gobierno le pidió que recibiera al ELN para una negociación y eso hay que arreglarlo porque Colombia está en deuda con Cuba”.

¿Deuda? Desde siempre la satrapía cubana ha brindado respaldo material y político a los terroristas colombianos. Valga recordar que en los años 60, Cuba recibió con los brazos abiertos al fundador del ELN Fabio Vásquez Castaño quien terminó sus días hace un par de años bajo la protección de la dictadura castrista. 

En los 80, luego de que la banda terrorista M-19 tomara a sangre y fuego la embajada de la República Dominicana en Bogotá, el escuadrón terrorista fue recibido en Cuba con todos los honores. 

Ha trascendido, según el exembajador Francisco Santos, que el jefe de las Farc ‘Iván Márquez’ se encuentra refugiado en la isla tiranizada por la brutal dictadura comunista. Antes de tomar una posición definitiva debe confirmarse la afirmación del señor Santos. De ser cierta, la situación sería extremadamente grave.

Hace un par de semanas, cuando el Departamento de Estado tomó la decisión de retirar a las Farc de la lista de grupos terroristas, también decidió incluir en ese listado a las disidencias que encabeza Márquez. En concreto, el gobierno americano concluyó que “la designación de las Farc-EP y la Segunda Marquetalia está dirigida a aquellos que rechazaron la desmovilización y contra aquellos que están involucrados en acciones terroristas. En agosto de 2019, antiguos comandantes de las Farc, incluido Luciano Marín Arango alias Iván Márquez, crearon la Segunda Marquetalia después de abandonar el acuerdo de paz de 2016. Desde entonces, la Segunda Marquetalia ha estado involucrada en acciones terroristas y es responsable del asesinato de antiguos miembros de las Farc y de líderes comunitarios. La Segunda Marquetalia también ha estado involucrada en destrucciones masivas, asesinatos, toma de rehenes, incluido el secuestro de empleados gubernamentales”. Para Estados Unidos, los cabecillas de esa banda son Márquez y los recientemente abatidos alias Romaña y alias El Paisa. 

El presidente Duque ha sido inequívoco. Si Cuba efectivamente está protegiendo a Márquez, las relaciones con ese país deberán ser reevaluadas, decisión que está bastante demorada. Es sabido que la embajada de esa satrapía en Colombia adelanta acciones de espionaje en el país. Aquello es suficiente para ordenar la expulsión inmediata de todos los agentes de esa delegación y, paralelamente, retirar al cuerpo diplomático colombiano desplegado en La Habana. 

Cuba es un país enemigo de Colombia. 

@IrreverentesCol

Publicado: diciembre 14 de 2021