El anuncio de la alcaldesa de extrema izquierda de Santa Marta, Virna Johnson en el sentido de que la capital del Magdalena firmará “un convenio marco para fortalecer deporte, educación y salud en Santa Marta con alianzas de cooperación internacional con @EmbacubaCol”, ha despertado una profunda indignación y, sobre todo, preocupación por la presencia de agentes cubanos en una importante capital departamental de Colombia. 

Abundan las evidencias que confirman que a través de las “misiones” educativas y médicas, el gobierno cubano adelanta acciones de espionaje y adoctrinamiento ideológico.

La alcaldesa Johnson hace parte del grupo político de Carlos Caicedo, exterrorista del ELN, actualmente investigado por múltiples delitos, entre ellos el asesinato del estudiante de la universidad del Magdalena, Hugo Maduro. 

Cuba logró hacerse al control del gobierno venezolano, luego de un proceso que empezó, precisamente, a través de programas educativos y de cooperación en deportes y medicina. Por eso, preocupa en demasía que la alcaldesa de Santa Marta pretenda abrir las puertas de su ciudad para que, a través de la cooperación internacional, delegados cubanos, en palabras de la propia Johnson, “nos pueden colaborar con capacitación a entrenadores, encaminado al deporte de alto rendimiento. Vamos también a potencializar la infraestructura del deporte. En materia de salud, vamos a tener un intercambio de experiencias exitosas en lo que tiene que ver con ‘salud al barrio’, salud en ‘microterritorios’, salud en las casas de cada uno de los ciudadanos y, en materia de educación, vamos a avanzar en capacitación a los docentes…”.

Todo es gravísimo. Empezando por la supuesta capacitación a los docentes, que no es nada distinto que el adoctrinamiento político e ideológico. Cuba, es un país que observa un retraso tecnológico impresionante. Hoy, la educación requiere de la implementación plena de nuevas tecnologías de la información, elementos de los que carece la isla sometida a la satrapía fundada por los Castro.

¿Qué puede aportarle Cuba a Santa Marta en materia de medicina? Un país que no tiene los equipos mínimos para hacer diagnósticos certeros, que no goza de la capacidad para llevar a cabo intervenciones quirúrgicas de alta complejidad, claramente no tiene nada para ofrecer, distinto a la alienación ideológica de la comunidad samaria que, por cuenta de la irresponsabilidad de su alcaldesa, quedará a merced de los agentes cubanos que empezarán a golpear a las puertas de sus casas. 

Urge que el gobierno del presidente Iván Duque tome cartas en el asunto e impida que el acuerdo de cooperación entre Santa Marta y Cuba, no se perfeccione. Es inaceptable que agentes de una dictadura que encubre a los terroristas del ELN, puedan inmiscuirse en la educación, los deportes y la salud de una ciudad tan importante como Santa Marta.

@IrreverentesCol

Publicado: febrero 18 de 2020