Recordando esa bella melodía interpretada por el duo musical de antología Garzón y Collazos decidimos titular esta columna, en la que nos cuestionamos cuándo será que por fin este gobierno le cumple al menos una de sus innumerables promesas al pueblo colombiano.

El país vive el paro de educadores, paro en Buenaventura -resuelto de la manera mas utópica posible-, paro de taxistas, para campesino -¡aaa! verdad que ese no existe- bueno sigamos con los que sí son enserio; paro de transportadores, paro de la rama judicial, paro del sector salud… bueno, en fin, los paros no paran; y para ningún trabajador decente hay dinero, ese está comprometido para no incumplirles a los próceres de las Farc.

Eso sí, afanado este gobierno se sienta a manteles con cualquiera que lleve el rotulo de bandido y si hay la necesidad de expedir leyes por la vía exprés y dedicarse todo un fin de semana a sacar cuanto Decreto Ley se necesite para no disgustar a los angelitos de las Farc, lo hace.

34 Decretos sancionó en este puente festivo el presidente Santos con los que busca “ponerle el acelerador” a la implementación de lo pactado en La Habana, Cuba, esto no es de poca monta, dichos decretos tienen fuerza normativa y carácter vinculante en sentido material y dentro de estas leyes existen temas tan fundamentales como la reglamentación de las amnistías y los indultos para los máximos crimínales, la supuesta sustitución voluntaria de los cultivos de coca que pululan en el país, la puesta en marcha de una reforma rural que se propone acabar con la propiedad privada de los colombianos. En definitiva si el tema es de escoger entre negociar con el trabajador honesto o con el bandido ustedes ya saben este gobierno con quien se queda.

Entre las mentiras y promesas incumplidas nos encontramos con que los plazos para la implementación de lo acordado con la guerrilla se aplazará otro poquito, ya no será el 30 de mayo el día en que se culmine la dejación de las armas, ahora tardará 20 díítas más, ¡y eso!. El proceso de reincorporación a la vida civil de los guerrilleros de las Farc que debía terminar en esta semana tardará 60 díítas más, ¡y eso!.

¿Cuándo será que devuelven a los niños reclutados?

¿Cuándo será que develan las rutas del narcotráfico?

¿Cuándo será que dejan de traficar con narcóticos?

¿Cuándo será que dejan de extorsionar a los colombianos?

¿Cuándo será que dejan de explotar de manera inmisericorde los recursos naturales?

Y mientras tanto los otros dedicados a buscar como desconocen el fallo de la Corte Constitucional que dejó sin efectos los numerales H y J del acto legislativo que resolvieron llamar para la paz.

Pero lo que parece traído de un cuento de fantasía es que algunos congresistas se rasguen las vestiduras por la decisión del alto tribunal constitucional, ¿en cuál país serio del mundo el legislativo tiene que contar con el beneplácito del ejecutivo para ejercer su trabajo esencial de debatir y aprobar las leyes?. A los senadores que confundieron su puesto con el de los notarios les recomendamos que le den una repasada a lo dicho por Montesquieu acerca de la separación de poderes.

@MiguelCetinaC

Publicado: mayo 31 de 2017