Uno de los golpes más duros de la política de Seguridad Democrática del gobierno Uribe fue la denominada Operación Fénix en la que el segundo al mando de las Farc, alias Raúl Reyes fue dado de baja.

En el campamento del cabecilla del terrorismo, fueron hallados 8 equipos electrónicos con poco más de 609 gigabytes de información, entre ellos miles de correos electrónicos que dejaron en evidencia el maridaje de las Farc con distintos sectores, entre ellos los regímenes socialistas de Venezuela y Ecuador, en cabeza de Hugo Chávez y Rafael Correa respectivamente. 

La información daba cuenta de la estrecha colaboración entre el grupo terrorista y los gobiernos de los países vecinos. No en vano, Raúl Reyes estaba escondido en las selvas ecuatorianas cuando se produjo el bombardeo en el que la Fuerza Pública colombiana logró darlo de baja. 

La aparición de esos correos electrónicos, obligó al gobierno del presidente Uribe a poner en cintura a Chávez y Correa. En su momento, se planteó la posibilidad de denunciar a esos sujetos ante la Corte Penal Internacional. 

Las relaciones con los países de la región, mayoritariamente gobernados por personas afectas al nefando Socialismo del Siglo XXI, entraron en cuidados intensivos. 

Poco después de la incautación del célebre Computador de Reyes, la representación de Colombia ante la OEA, reveló las coordenadas de los campamentos de las Farc en territorio venezolano. Esa sustentada denuncia, jamás tuvo consecuencias. 

Como ministro de Defensa del gobierno Uribe, Juan Manuel Santos inició contactos con un prestigioso centro de pensamiento británico para efectos de que los investigadores de esa institución esquematizaran y publicaran los correos electrónicos del computador de Reyes

Se trata del International Institute for Strategic Studies [Instituto Internacional de Estudios Estratégicos].

Luego de que Interpol evaluara los equipos incautados en el campamento de Raúl Reyes, concluyendo que el contenido de los mismos no había sufrido ningún tipo de manipulación o adulteración, la organización asentada en la ciudad de Londres recibió copia de los mismos, con el propósito de hacer un informe de los vínculos entre las Farc y los gobierno de Ecuador y Venezuela. Después de largos meses y de una revisión rigurosa de miles de correos electrónicos, el 10 de mayo de 2011 fue presentado en la capital de Londres el libro intitulado The Farc Files: Venezuela, Ecuador and the Secret Archive of Raúl Reyes [Las carpetas de las Farc: Venezuela, Ecuador y el archivo secreto de Raúl Reyes].

En el acto de lanzamiento despertó la iracundia de la dictadura venezolana. Por primera vez desde que Raúl Reyes fue dado de baja, cualquier ciudadano podría tener acceso a los miles de correos electrónicos que delataban el inmundo maridaje entre el chavismo y las Farc. 

Al leer la correspondencia, se puede confirmar sin espacio para las dudas que el régimen de Chávez no tuvo inconvenientes en permitir que cabecillas de las Farc como Iván Márquez se escondiera en la región de Apure, mientras que el dirigente de la COMINTERN -Comisión Internacional de as Farc-, Rodrigo Granda operara cómodamente desde Caracas. 

Cuando era ministro de Defensa del presidente Uribe, Juan Manuel Santos fingía ser un duro e implacable crítico del régimen chavista. Cual perrito guardián, ladraba permanentemente contra Chávez y contra los cabecillas de la dictadura venezolana. 

Pero una vez fue elegido como presidente de la República, se quitó la máscara. Una de las primeras designaciones que hizo, fue la de la samperista María Ángela Holguín como Ministra de Relaciones Exteriores. Ella aceptó, siempre y cuando se modificara la política colombiana frente a los gobiernos socialistas de la región. Santos dio vía libre. Atrás iban a quedar las necesarias y legítimas confrontaciones de nuestro país frente a los regímenes afectos al terrorismo de las Farc. 

La Holguín, que tenía estrechísimos vínculos con el entonces canciller venezolano, Nicolás Maduro logró, al decir suyo, “recomponer las relaciones”, tanto con Venezuela como con Ecuador. 

Maduro viajó a Bogotá el 7 de agosto de 2010 para participar en la posesión de Santos quien en su discurso habló de tener la “llave de la paz en su bolsillo”.

Tres días después de la posesión, Santos y Chávez se reunieron en la ciudad de Santa Marta, en la emblemática Quinta de San Pedro Alejandrino, lugar en el murió el Libertador. 

En ese encuentro, se negociaron las bases para darle un nuevo aire a las relaciones bilaterales. Santos pidió ayuda de Venezuela para su planificado proceso con la banda terrorista de las Farc y, por su parte, Chávez se refirió al computador de Reyes. Al final de la cumbre, Santos compareció exultante para declarar que el tirano venezolano era su “nuevo mejor amigo”.

Había que echarle tierra al asunto del computador. Pero tenían una gran dificultad: copia de los archivos ya estaban en manos del centro de pensamiento británico. 

El día de la presentación del estudio, el régimen chavista reaccionó encolerizado. El embajador venezolano en Londres dijo que aquel era un “dossier sospechoso” sin ninguna validez legal, y citó la absurda decisión dela corte suprema de justicia colombiana que declaró al computador como prueba inválida por la forma como fue obtenida.  

Por su parte, María Ángela Holguín, evidentemente angustiada por las repercusiones que pudiera traer la publicación, declaró: “Conversé con el canciller Maduro sobre la salida del informe y coincidimos en que pasamos la página. Yo creo que esta nueva relación, este nuevo acercamiento que hemos tenido con Venezuela, igual con Ecuador, hace que tengamos que pasar la página y mirar hacia adelante”.

La declaración de la ministra, fue una copia de las palabras que meses antes había pronunciado el presidente Santos en la rueda de prensa que él y Chávez ofrecieron al final de su encuentro en Santa Marta. Una periodista le preguntó al mandatario colombiano sobre la presencia de guerrilleros de las Farc en Venezuela -hecho que se confirmaba con el computador de Reyes-. Santos no dudó en decir que “la respuesta es que nosotros [Santos y Chávez] decidimos doblar la página y mirar hacia el futuro y por eso cualquier situación que se haya presentado en el pasado no la vamos a utilizar para construir o destruir nuestra relación hacia el futuro…”. 

Así se suscribió el “acta de defunción” del computador de Reyes, una prueba demoledora contra Hugo Chávez y sus sayones que quedaban en plena evidencia ante el mundo entero por su alianza criminal con la banda terrorista de las Farc. 

La ofensiva diplomática colombiana para eclipsar la publicación del International Institute for Strategic Studies, IISS, fue feroz. La organización lanzó una edición impresa del documento -240 páginas- que iba a acompañado por un CD con una juiciosa compilación de miles de correos relacionados con Venezuela y Ecuador. 

Así mismo, el estudio podía ser adquirido digitalmente en la página del instituto, pues la versión física tuvo un tiraje muy reducido. 

A pesar de ser un trabajo académico de gran relevancia, éste fue retirado de la plataforma digital del IISS -www.iiss.org-. Al introducir la dirección que otrora conducía a la ventada desde la que se podía hacer la compra en línea del informe y sus anexos, aparece la leyenda de que la página “no puede ser encontrada o se encuentra en construcción”. 

Santos y su ministra Holguín, le cumplieron a Chávez y a Correa. Pasaron la página del computador de Reyesy se encargaron de borrar de la faz de la Tierra cualquier registro del mismo. Afortunadamente, unas pocas personas alcanzaron a comprar el documento impreso que elaboró el tanque de pensamiento británico, razón por la que al margen del inexorable paso del tiempo, la opinión pública podrá leer los correos que delatan el conyugio de distintas personas -políticos, empresarios, periodistas- de Colombia, Venezuela y Ecuador con la banda terrorista de las Farc. 

@IrreverentesCol

Publicado: mayo 25 de 2020