Occidente, padece de una crisis de valores a nivel general y, por consiguiente, todo lo que significa la hispanidad.

Mientras que el pueblo de Madrid abucheaba al presidente de gobierno Sánchez, del PSOE, quien está logrando lo que ningún gobernante logró en España: acabar con España con el fin de sostenerse en el poder; me sorprendió de sobremanera la reciente y férrea defensa que hizo Santiago Abascal del partido VOX de España junto con su diputada Macarena Olano, una de las nuevas figuras políticas española, jurista y terror de toda la miseria comunista, como ella misma se define;  durante el día de la hispanidad celebrado el pasado 12 de octubre.

La reina regente María Cristina, viuda de Alfonso XXI, declaró que el día de la hispanidad es la fiesta nacional de España, teniendo en cuenta que el 12 de octubre se produjo el descubrimiento de América de parte de Cristóbal Colon.

(La destrucción de nuestra historia hace parte de su agenda).

El descubrimiento de América, fue fundamental para el posterior crecimiento  de lo que se conoció como el imperio español. Una vez Colón llegó a buen puerto, se organizaron diferentes viajes patrocinados por la corona con el fin de cumplir con el objetivo de la colonización de América.

Apareció, por ejemplo, Núñez de Balboa quien llegó hasta el istmo de Panamá. Francisco Hernández de Córdoba (1517) y Juan de Grijalva (1518) recorrieron las costas mexicanas. El florentino Américo Vespucio (1451–1512), encaminó sus esfuerzos hacia los litorales del Brasil hasta la Patagonia.

Para comentar sobre el legado de España en Latinoamérica, bueno es traer a colación la intervención del doctor Alejandro Ordoñez Maldonado, actual embajador colombiano  en la OEA- ¿para qué sirve la OEA?- el pasado 5 de octubre: el legado español va desde el idioma, cultura, forma de gobierno, educación, fe, creencias, economía.

Tal vez, nunca como antes, el significado de Occidente, por consiguiente de lo que representa nuestra hispanidad, ha sido al mismo tiempo tan patente y tan equivoca.

La idea de occidente nos viene desde los griegos, pasando por el gran Imperio Romano, para luego conquistar a España, quien, a su vez, nos imprimiría nuestra identidad, como bien lo comenta Ordoñez.

De tal forma que a finales del siglo XV se podría decir que Occidente, por consiguiente España, tenía un solo nombre: cristiandad. Sin embargo, para el siglo XVII con el avance de la ciencia comenzó una ruptura de conceptos los cuales hasta ese momento eran homogéneos.

Llegamos a los albores del siglo XXI con la secularización de la cristiandad como forma de vida. En pleno siglo XXI, se opera con una transformación de valores, agenda del Foro de Sao Pablo, donde la continuidad del concepto de la cristiandad sigue vigente en apariencia, pero quebrantada en su expresión.

Más que quebrantada, vulgarizada, como lo es el 31 de octubre de Halloween; una fiesta religiosa, cultural, cristiana, convertida en una exaltación al oscurantismo y al paganismo.

La destrucción de la religiosidad, cristiandad, hispanidad y otros valores que hicieron a Occidente, y por consiguiente a España, grandes e importantes en la historia de la humanidad; quedó en evidencia cuando el entonces coronel Hugo Chávez Frías se dirigió, en presencia del mismo Sánchez, al Rey Juan Carlos de España, prácticamente, gritándole en su cara: ¿Por qué no te callas?

De tal forma que el hombre occidental ya no es solidario, ni le interesa conservar sus valores, ni defenderlos.

No quiere dejarse comprometer para defender sus tradiciones, sus verdaderas tradiciones. Juega permanente a lo políticamente correcto exhibiendo un terror permanente de verse atado o vetado por la defensa de sus valores.

Como lo planteó Álvaro Gómez Hurtado, sin lugar a dudas un ser superior dentro de la política colombiana, el hombre occidental teme sentirse engagé por el culto a la ciencia por encima de Dios, en vez de defender con ahínco su verdadera esencia.

Defensa de Valores como sí lo está haciendo Santiago Abascal en España junto con sus diputados de VOX, quienes no temen en fijar posiciones claras y concretas, entre ellas la riqueza de la hispanidad, el cual  debería ser uno de nuestros valores.

Mientras tanto, todos los partidos, incluido el Centro Democrático, menos Gabriel Santos, votaron a favor de un proyecto de ley consistente en que para ser Fiscal General no se necesita ser abogado, sino sociólogo…

¿Por qué no se defienden los valores esenciales como debe ser? ¿Por qué les da temor? ¿Por qué juegan a lo políticamente correcto, todo el tiempo?

Puntilla: De las basuras de Petro a las basuras de doña Claudia y su foulard. El socialismo acaba con todo, hasta con Bogotá. De Saab al turbante de Piedad Córdoba, solamente hay un paso…

Rafael Gómez Martínez

Publicado: octubre 19 de 2021