Corabastos, para aquellos que la desconocen, es la corporación de abastos más importante de Colombia. Fue fundada hace 47 años y se encuentra constituida como una sociedad de economía mixta, de carácter comercial, en pocas palabras, Corabastos es hoy en día el corazón de la agricultura colombiana con síntomas de sufrir un infarto próximo. Pero no es solo eso, es una pequeña ciudad nocturna donde las jornadas empiezan frecuentemente a las 10:00 p.m. y terminan a las 10:00 a.m., pero atienden 24 horas, donde los comerciantes se conocen entre ellos y se quieren como familias, donde se generan empleos y se habla de una población flotante de 200 mil personas diarias, donde el agricultor y el comerciante hacen realidad que la mejor calidad de vegetales, frutas, granos etc, terminen en la mesa de los colombianos. O como lo define uno de sus comerciantes: Corabastos es la cocina de Bogotá y que Corabastos muera o lo trasladen, es como dejar a un apartamento sin cocina.

La situación de Corabastos nos lleva a una disyuntiva: continuar con la estructura actual de la plaza de abastos que terminará por acabarla, o reestructurarla y crear la mejor plaza de abastos de Latinoamérica. Y para esta restructuración estamos en el momento adecuado, debido a que la sociedad cuenta con una Junta Directiva constituida por: el señor Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural con dos votos; el señor Alcalde Mayor de Bogotá y el Gobernador de Cundinamarca, cada uno con un voto; y tres miembros del sector comercio elegidos por el cociente electoral, cada uno con un voto. Esta Junta Directiva es la encargada de elegir a principios del 2020 una gerencia capaz y especializada en temas administrativos y agrícolas que saquen de cuidados intensivos a Corabastos y la pongan como la mejor plaza de Latinoamérica.

Actualmente, en la central de abastos encontramos innumerables problemas, pero entre los principales existen terribles complicaciones con la movilidad, seguridad, tanto al interior como al exterior, falta de tecnificación, falta de asesoría al agricultor y al comerciante (En este punto es donde me pregunto: ¿por qué no crear una incubadora empresarial dentro de Corabastos), politiquería de primer nivel que no permite una buena administración de la plaza, reducidas herramientas de salud ante cualquier accidente laboral que se presente, y lo peor de todo, una incertidumbre de que Corabastos se quede en Bogotá o la saquen de la ciudad.

Esta oportunidad de oro que tienen los miembros de la junta directiva, con un Ministro que ha mostrado todas las capacidades del mas alto nivel, un Alcalde y Gobernador que van a entrar, y que tiene la obligación de hacer todo para salvar la plaza, no se puede desperdiciar. Este es un llamado unánime por parte de los comerciantes de la central donde se le pide al señor Ministro, futuro Alcalde y Gobernador y los demás miembros de la junta: salven la central de abastos, salven el agro colombiano, pues su corazón está en cuidados intensivos y no intervenirlo sería fatal.

Desde el Concejo, seré la voz del comerciante de Corabastos y del agricultor que está preocupado por su futuro. Elevaremos las peticiones a todas las instituciones que tengamos que notificar de los problemas que se presentan en la central. No permitiremos que Corabastos salga de Bogotá, y mucho menos, no dejaremos que ese corazón del agro colombiano se infarte y perezca. Adicionalmente, construiremos una Corabastos inteligente, innovadora y sostenible con proyectos como por ejemplo, una planta de gasificación, que permitiría que Corabastos eliminara sus residuos tanto orgánicos como inorgánicos sin generar contaminación y creando su propia energía.

Un dato para terminar, Corabastos en sus 47 años, jamás como empresa ha dado utilidades operativas reales, pero sí perdidas que han obligado a vender sus predios para pagar deudas.

@SimonOsorioJ

Publicado: octubre 18 de 2019