La corte suprema de justicia, esa misma que lleva décadas enteras persiguiendo judicialmente al uribismo, que instauró un régimen de corrupción en virtud del cual los procesados que desembolsaran gruesísimas sumas de dinero eran cobijados con el manto de  la impunidad, operación que era dirigida por nadie menos que por el todopoderoso expresidente de aquel tribunal, el hoy fugitivo Leonidas Bustos, no pierde oportunidad para iniciar nuevas investigaciones en contra del expresidente Álvaro Uribe Vélez, así estas sean evidentemente prefabricadas. 

Además del montaje erigido por el cuestionado exmagistrado Jorge Luis Barceló, en el que Uribe -que era víctima de un complot urdido por el senador comunista y aliado de las Farc, Iván Cepeda- terminó procesado por un supuesto soborno de testigos, ha trascendido que la sala de instrucción de la corte suprema decidió abrir una nueva investigación en contra del expresidente de la República, con fundamento en un anónimo que indica temerariamente que él tuvo participación una red de interceptaciones ilegales.

En diciembre del año pasado, la magistrada de esa sala de instrucción, la doctora Cristina Lombana recibió un anónimo que indicaba que en el batallón de ciberinteligencia militar se estaban desarrollando actividades de seguimiento por fuera de la ley. 

De inmediato, la togada organizó un operativo con el fin de llevar a cabo un allanamiento del lugar, de donde fueron sustraídos algunos equipos tecnológicos, sin que hasta la fecha exista plena prueba de que efectivamente se estaban cumpliendo labores de espionaje ilegal desde aquella guarnición militar. 

El mismo anónimo indicaba que la información que se encontraba en esos aparatos tenían relación con el caso Andrómeda que fue un perfecto montaje realizado por el gobierno de Santos para perjudicar al uribismo y en el que participó el tristemente célebre hacker Andrés Sepúlveda, sujeto oscuro que fue vinculado a la campaña uribista de 2014 por Luis Alfonso Hoyos, conocido como el guía espiritual de Óscar Iván Zuluaga.

La irresponsabilidad de Hoyos y la candidez de Zuluaga, le han acarreado serias dificultades al presidente Uribe, quien jamás conoció o habló, ni mucho menos se reunió con Sepúlveda. A pesar de ello, los enemigos del exmandatario se han valido de aquel episodio para recrear la falacia de que él era el instigador y el beneficiario de las supuestas actividades de espionaje a los negociadores del gobierno Santos, con la organización terrorista de las Farc. 

Es evidente que el presidente Uribe, jamás ha tenido contacto con redes ilegales de interceptación. Su talante combativo y frentero no da espacios para que se sugiera que él acuda a ese tipo de maniobras oscuras para conseguir información de sus opositores. 

Lo que sí es cierto y nadie puede controvertir es que él ha enfrentado sin temor ni dobleces al sector corrupto de la corte suprema de justicia. 

El fin de semana pasado ocurrió un episodio que pone de relieve el talante revanchista del alto tribunal. En horas de la mañana del sábado 16 de mayo, el presidente Uribe cuestionó duramente al magistrado de la sala penal, Luis Antonio Hernández quien se opuso a través de una entrevista a la posibilidad de que la corte constitucional le conceda -a través de una acción de tutela- la reclamada segunda instancia al extraditado exministro Arias, condenado por el desgreño de Agro Ingreso Seguro. 

Uribe escribió en su cuenta de Twitter a las 11.24 de la mañana: “Magistrado Luis Hernández: ¿Por qué ud hace presión política en medios contra el derecho de 2ª instancia de AF Arias? Vamos mal cuando en la justicia predomina la política sobre lo jurídico! Se pide justicia, respeto al derecho universal de 2ª instancia, NO PRESCRIPCIÓN!”.

Resulta muy preocupante que la reacción de la corte suprema, menos de 5 horas después de que el doctor Uribe publicara ese trino, se haya dado a través de una comunicación escrita en la que le notifican al expresidente la apertura de una indagación por el caso estúpido de Andrómeda, con fundamento en el anónimo de marras. 

Como si se estuviera en una dictadura: Uribe cuestiona con argumentos legítimos el proceder de un magistrado reconocido por su inquina contra el uribismo, y la respuesta se da por medio de una investigación en contra del exmandatario, con lo que se evidencia una vez más que un poderoso sector de la corte utiliza a la justicia para hacer ajustes de cuentas políticas.

@IrreverentesCol

Publicado: mayo 18 de 2020