Se ha conocido un nuevo y gravísimo señalamiento contra el senador comunista Iván Cepeda, a quien distintas personalidades han denunciado de comprar y presionar testigos para que rindan testimonio en contra del presidente Uribe y su entorno más cercano.

En el juicio que se adelanta contra Santiago Uribe, compareció el desmovilizado jefe de las AUC Jesús Ignacio Roldán, conocido con el alias de Mono Leche quien aseguró que mientras estuvo recluido en la cárcel de Itagüí, a través de un tercero Cepeda le ofreció dinero y beneficios a cambio de que se prestara para declarar en contra de los hermanos Santiago y Álvaro Uribe Vélez.

Una revelación que se suma a las que ya existen sobre el proceder de Cepeda. Esta semana, LOS IRREVERENTES revelaron dos intentos del senador por comprar el testimonio de dos desmovilizados del denominado Bloque Metro de las AUC.

A comienzos de año, de forma insólita, la corte suprema de justicia, a pesar de las múltiples pruebas allegadas en contra de Cepeda, resolvió archivar la investigación que se adelantaba en contra de ese parlamentario, a la vez que ordenó investigar al denunciante, el presidente Álvaro Uribe Vélez.

Son muchos los dedos que señalan a Cepeda. El exgobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos, en su cuenta de Twitter, escribió : “El senador de las visitas, tiene más de 160 visitas a cárceles inventando testigos. En mi proceso aparece comprometido con 5 testigos, 3 de los cuales dijeron que les ofreció dinero y beneficios judiciales para declarar falsamente contra Uribe y contra mí”.

Es importante destacar que Cepeda ha evadido sistemáticamente este asunto, sin dar explicaciones y recurriendo a la herramienta de victimizarse y amenazar con acciones judiciales contra todos aquellos que se atrevan a cuestionarlo por ser un comprador compulsivo de testigos.

Poco a poco se ha ido confirmando que la investigación contra el presidente Uribe es un verdadero montaje, cuyo articulador es el cuestionado magistrado Barceló quien en vez de obrar como un juez imparcial y prudente, se ha estado comportando como un obsesivo operador político, ambientando en medios de comunicación y ante otras personalidades, como el presidente de la corte constitucional, Alejandro Linares, las decisiones que ha adoptado en contra del jefe natural del Centro Democrático, un comportamiento ruin que pone en evidencia la persecución desatada.

¿Cuántas pruebas y testimonios necesita la sesgada justicia colombiana para emprender una investigación ponderada y seria contra el congresista Iván Cepeda? ¿Acaso ese sujeto tiene licencia para constreñir testigos? El país está ávido por conocer las respuestas a esos dos interrogantes.

Por ahora, corresponde seguir develando el trasfondo de lo que ha venido sucediendo. Todas, absolutamente todas las personas que conozcan detalles sobre el entramado criminal que se ha montado para afectar el honor y el buen nombre del presidente Uribe, tienen el deber cívico de romper su silencio y contarle al país lo que conocen. No es en absoluto admisible que un hombre honesto como es el doctor Uribe, sea tratado como un criminal, cuando lo criminales son otros: quienes lo denuncian y, por supuesto, quienes lo están investigando.

@IrreverentesCol

Publicado: agosto 1 de 2018