Las elecciones de 2018 serán una buena oportunidad para que los colombianos castiguen democráticamente a los cómplices del dictador Maduro.  

Mientras las democracias respetables del mundo cierran filas en contra de la tiranía venezolana, demandando unas elecciones libres y justas en las que la oposición goce de garantía plenas y al mismo tiempo rechazando la criminal e ilegal asamblea constituyente que fue elegida por el dictador Maduro, en Colombia aumentan los respaldos de la extrema izquierda a las arbitrariedades de esa satrapía mafiosa.

Iván Cepeda, conocido de autos por su cercanía con los jefes de las Farc y quien ha sido un entusiasta porrista del acuerdo ilegítimo que suscribieron Santos y Timochenko, tuvo el coraje de asegurar que la constituyente venezolana fue una expresión democrática. Aquella declaración, confirma el concepto que de la democracia tienen quienes se desviven por permitir que la banda terrorista de las Farc se convierta en una fuerza que gobierne o cogobierne a Colombia.

Santos y sus principales alfiles, como la canciller María Ángela Holguín, tienen una altísima responsabilidad en lo que sucede en Venezuela. Durante más de 6 años, fueron los validadores de facto de las arbitrariedades de las dictaduras de Chávez y Nicolás Maduro. El presidente Santos los graduó y los trató como “mejores amigos”, con lo que aquello significa.

María Ángela Holguín desatendió los clamores de la oposición venezolana. Nada dijo cuando desde el palacio de Miraflores se empezaron a ordenar los encarcelamientos de los principales dirigentes que enfrentaban los desmanes del régimen. En los organismos multilaterales, coadyuvó todas las iniciativas favorables a ese régimen.

Mientras existió la mesa de diálogo de La Habana, Santos tuvo a Venezuela como país garante, sin importarle que mientras él pactaba con las Farc, en Venezuela se pisoteaba la democracia.

Humberto de La Calle, negociador de Santos y candidato presidencial no hizo un solo comentario condenatorio respecto de los abusos de Maduro y su pandilla criminal. Ahora, cuando no se necesita la ayuda de esa dictadura, desde el santismo empiezan a oírse críticas y descalificaciones. ¿Por qué tuvieron que esperar a que hubiera más de 100 opositores asesinados para romper su silencio?

La ministra de relaciones Exteriores, María Ángela Holguín, tan cercana a los afectos de Maduro, tendrá que ser sometida a un debate político. En sus manos estuvo impedir los abusos que la dictadura cometió contra cientos de miles de colombianos que viven en Venezuela y que han sido sistemáticamente maltratados por las abusivas fuerzas armadas al servicio del tirano. Prefirió privilegiar su amistad con Maduro, en detrimento de la integridad de nuestros compatriotas, sometidos a las peores vejaciones. Cuando se haga el juicio político a la dictadura y a sus cómplices, los ojos deberán posarse, indefectiblemente, sobre la canciller colombiana.

Aquellos que dicen que la oposición encarnada en el Centro Democrático exagera cuando advierte que nuestro país fue entregado al castrochavismo, están en mora de revisar su criterio. Al oír las expresiones de solidaridad de los principales exponentes de la extrema izquierda con Maduro, queda claro que para ellos es perfectamente natural que haya presos políticos y que se adelanten certámenes electorales sin observadores internacionales y en los que las personas afectas al gobierno puedan votar múltiples veces.

Cuando los terroristas de las Farc tengan un ápice de poder, o uno de sus validos como Cepeda o Petro gobiernen a Colombia, se replicará en Colombia el modelo Chávez-Maduro. Y aquello no es una hipótesis, sino una realidad que empezó a registrarse con ocasión del plebiscito del pasado 2 de octubre, cuando entreSantos-Timochenko, se robaron el resultado de las urnas, desconociendo que la mayoría ciudadana votó por el NO frente al acuerdo cocinado al amparo de Raúl Castro y Nicolás Maduro.

Las elecciones de 2018, será un buen momento para pasar una cuenta de cobro democrática a todos y cada uno de los cómplices de la dictadura venezolana. Bella oportunidad para que los colombianos demuestren que sí saben cómo castigar a quienes se han empecinado en destrozar nuestros valores republicanos.

@IrreverentesCol

Publicado: agosto 2 de 2017