Salieron más de 7 millones de personas, que creen que Venezuela sí quiere vivir mejor, a votar el domingo pasado, pidiendo una nueva oportunidad para su país. Expresidentes de América Latina se acercaron como veedores de este proceso impulsado por la Oposición, y se pronunciaron con elocuencia a través de los medios de comunicación. El mundo entero tiene los ojos puestos sobre Maduro y su dictadura comunista: si no se van por las buenas, enterrarán a la Democracia por las malas.

Han ocurrido tantas cosas, se han violado tantos derechos, se han asesinado tantas personas, que quisiera compartir, específicamente con quienes consideran que, de perpetrarse el comunismo en el debate político, se terminará perdiendo la posibilidad que todo hombre libre tiene para vivir como ciudadano que merece un espacio sin mordaza para crecer conforme a lo que le dicta la conciencia…

Cómo hacerles entender a los “defensores” de la tolerancia, que la tolerancia termina cuando tienes un revólver apuntándote en la cabeza; y que para los comunistas que tanto amparan, la tolerancia solo es una excusa que les causa risa, pues apenas llegan al poder imponen la mentira y la violencia como patrón de conducta social.

¿Será posible que los “tolerantes” algún día revisen la herencia de los regímenes totalitarios, se den la pela, y acepten que para los comunistas la Vida es un mero accidente, que no tiene ninguna trascendencia?  ¿Todavía no han caído en cuenta que, para los discípulos de Marx, la Libertad no es el regalo más hermoso que hemos recibido como especie por parte de Dios, sino un botín que el Estado puede usar como le venga en gana, pasando por encima del individuo si es necesario? ¡Se me olvidaba!: como ellos no creen en Dios, o dudan de Él…

Muy triste ver que, como lo ha mostrado el caso de nuestros vecinos, un 90% de quienes le hicieron venias a Chávez en 1998, hoy están arrepentidos de su estolidez, y darían más de lo que ya han entregado como sociedad, por echar la historia atrás y jamás haber permitido que el “canto de sirenas” del coronel hubiese sido escuchado por tantos…

Ojalá que algunos barones de la comunicación social colombiana, no sigan adulando a “líderes” que ya han demostrado la perversidad de su actuar político y la ineficiencia de sus gestiones. Propongo que los medios que atenten contra el elemental principio del sentido común, no merezcan la sintonía de nadie. Me explico: si publican sandeces, que otros se las compren.

#BajemosElTono: de acuerdo. Cancelemos las suscripciones de revistas y periódicos que quieran imponernos la porquería, maltratando a la gente, aniquilando a la familia y arrasando con los valores. Lo mismo con la radio y la televisión: cambiemos de canal o de emisora. Recordemos que somos nosotros, a través del control remoto o de los botones de nuestros dispositivos, quienes tenemos el poder. (Sí que hay buenas opciones en internet, y más económicas).

Leyendo a los grandes maestros, les digo a quienes posan de liberales, que de estar vivos John Locke o Adam Smith, lo único que harían sería pulverizar las pésimas alianzas que muchos de ustedes, quienes “impulsan” el liberalismo, han hecho por debajo de la mesa con los autores del marxismo cultural.

Con todo respeto: como dice un amigo muy ocurrente, “el libre desarrollo de la personalidad me sabe a cacho”. Ahí se les abrieron las puertas a los ideólogos de la cultura de la muerte. ¿En manos de quiénes están la educación y la justicia? ¿Mamertos de corbata? En fin, si las universidades y las cortes continúan en manos de personajillos, ampliamente reconocidos por su “tolerancia”,  lo que es esencial para proteger la Libertad, terminará esfumándose en la vorágine de contenidos que desde hace más de 50 años vienen vomitando los arquitectos del marxismo contemporáneo.

“El comunismo es la muerte del alma. Es la organización del conformismo total – en breve, de la tiranía – y se ha comprometido a hacer la tiranía universal”. Adlai Stevenson.

@tamayocollins

Publicado: julio 19 de 2017