Colombia protesta, Colombia está indignada.

No solo con las cifras en los distintos temas, que hacen viable un país, como la economía, la salud, el comercio exterior, el campo y la educación entre otros.

Dejan mucho que desear, es como si hubiéramos regresado 15 años  atrás.

Recordemos cuando el país gritaba ansioso por seguridad, y nuestras cifras eran tan tristes y desesperanzadoras como las de hoy.

No hay derecho que todo el trabajo que se hizo durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, se haya tirado a la caneca, simplemente por buscar una paz mentirosa y por la envidia de un gobierno que llegó en el 2010, creyendo que había tocado el cielo, solo por llegar a la Presidencia y por sentir que se merecían ese puesto. Que era Colombia la que ganaba con ellos en el poder y no al revés.

Lo mejor de todo es que se les olvidó que fueron elegidos con los votos y tesís de Álvaro Uribe Vélez. Sin la menor duda.

La verdad es que lo calcularon perfectamente, con la misma maldad con que han gobernado, entregando a Colombia al terrorismo. Nadie puede negar la astucia que tienen para engañar, para mentir sin el menor sonrojo. Es que son unos merecidos y como tales se merecen todo.

Resulta que Colombia se dió cuenta del engaño y de la traición y se indignó. Es tal el rechazo que siente por el gobierno que hoy las encuestas lo tienen con un 17 % de favorabilidad. Absolutamente penoso.

Ni siquiera se inmutan, se preguntan qué es lo qué pasa, y porqué existe tal desencanto en Colombia. El desencanto es de los peores sentimientos, difícil de remontar.

Hoy estamos viviendo lo que va a ser Colombia con esa paz que no es nada distinto a la entrega del país a los antojos de las Farc. Es decir, entrega de la Constitución, del sistema judicial, de las tierras, del narcotráfico, como si nada.

No satisfechos con todo lo anterior, se inventan el fast- track, bautizado por el senador Iván Duque con mucho acierto como farc-track.  De allí sale la Justicia Especial para la Paz o para beneficiar a las Farc y perjudicar al resto, también sale el estatuto de la oposición, la reforma electoral, y otra serie de temas que nada tienen que ver con el proceso de paz.

Vivimos aterrados con los abusos del gobierno en Venezuela, lo último el cierre del parlamento por un tribunal superior de justicia, constituido por amigos de Nicolás Maduro.

Nuestro gobierno, como siempre arrodillado ante el dictador Nicolás Maduro, con unos comunicados débiles que no dicen absolutamente nada. Es decir, por el lado del gobierno colombiano, Maduro y sus secuaces pueden seguir acabando con ese pueblo que nosotros acá no sabemos nada.

Además de estar aterrados con lo que día a día pasa en Venezuela, no podemos dejar pasar lo que nos pasa aquí en nuestro parlamento. Con el Fast-Farc, el gobierno acabó con el, le quitó su capacidad legislativa, su capacidad de discusión y su independencia. La mermelada y la corrupción pueden con todo, es que no podemos olvidar, que según Santos, somos un pueblo con suerte ante semejante presidente que siempre mereció llegar a ese cargo. No es sino escuchar sus discursos. Todo es mundial, por primera vez en la historia, nunca antes visto.

Saben una cosa, yo estoy por creer que es verdad eso que dice Santos, mundialmente, nunca antes visto, y por primera vez en la historia, Colombia tiene un gobierno y un presidente incoherente, traicionero como ninguno, con cultivos ilícitos con crecimiento histórico, una justicia y un congreso sometidos al gobierno, más dependientes que nunca, alejado del pueblo como jamás antes visto, el más ostentoso en la historia de Colombia.

Un gobierno qué pasa con el espejo de la bruja de Blanca Nieves, espejito, espejito quien es el más inteligente, preparado y lindo? Pues ya se le rompió el espejo en millones de pedazos. Imposible repararlo.

P.D. Depende de nosotros recuperar el rumbo. La crítica sola no alcanza. Necesitamos firmeza y persistencia.

@AliciaArango

Publicado: abril 5 de 2017