El pasado 7 de febrero, se presentó un aniversario más, 17 años, del macabro atentado al CLUB el NOGAL, donde fueron asesinados más de 30 socios inocentes, dejando más de 200 heridos.

El atentado fue perpetrado con un carro bomba con más de 200 kilos de pentonita C4. Según informes de la Policía, en el lugar se encontraban más de 600 personas al momento del atentado, es decir que las cifras pudieron ser peores.

Haciendo una macabra comparación, el atentado al DAS, fue realizado con más de 500 kilos de pentonita, dejando más de 63 muertos, más de 600 heridos.

Según los informes de inteligencia, alias el Paisa, comandante de la columna Teófilo Forero, fue el autor material e intelectual de los hechos con la autorización del secretariado de las Farc.

Recordemos que, alias el Paisa, fue el primer disidente de las Farc, una vez firmados los espurios acuerdos de paz en el Teatro Colón. En efecto, hacia el mes de octubre de 2017, los colombianos nos despertamos con la escalofriante noticia que alias el Paisa se había fugado de la zona de concentración en Miravalle, Caquetá.

El entonces comisionado de paz, Rodrigo Rivera, riverita Kerenski, como sería llamado posteriormente, indicó que descartaba la fuga de alias el Paisa, de dicha zona de concentración.

No contentos con lo anterior, durante el mes de julio de 2019, se fugó el de las gafas, Santrich, después de burlarse de la justicia colombiana y de la misma JEP.

Tiempo después, hacia agosto del 2019, no nos reponíamos de la fuga de Santrich cuando aparece como noticia que alias Iván Márquez también se había fugado de otra zona de distención.

Lo más grave fue que, posteriormente, Márquez apareció en una imagen escalofriante junto con alias el Paisa, dichoso y Santrich, armados hasta los dientes.

El comisionado de paz, doctor Miguel Ceballos, solicitó firmemente a los organismos internacionales que se procediera a la respectiva orden de captura. A la fecha, nadie sabe dónde se encuentran estas joyas de la corona. O, si se sabe, pero como se juega a lo políticamente correcto no se dicen las cosas que se deben decir con claridad y firmeza.

El mismo día en que se celebraba un aniversario más del macabro atentado al Club El Nogal, la JEP, en su sabiduría, realizó un show mediático en el cual dos víctimas de dicho atentado se abrazaron con unos integrantes de las Farc.

Bien, es sabido, como parte del proceso de paz con las Farc, que dentro del mismo Club El Nogal, se presentó una acalorada división entre quienes se encontraban a favor y en contra.

Sin embargo, 17 años después, pareciera que el atentado al CLUB el NOGAL hubiera caído en la tierra del olvido, como cantaba en su mejor momento Carlos Vives.

Porque ningún medio de comunicación, ni desde la presidencia, ni desde la misma JEP, ni desde el mismo Club El Nogal, se acordó de hacer un acto honorífico en favor de las verdaderas víctimas de las Farc.

Sus 36 socios, sus más de 200 socios heridos quienes todavía sobreviven con las secuelas.

Tan es así, que en el mismo Club El Nogal ya no se prende una sola vela por ellos. Ni existe un salón honorífico en memoria histórica para sus socios vilmente asesinados.

En medio de este trágico escenario, los medios de comunicación colombianos sumergidos en una profunda crisis de ética periodística, guardan un macabro silencio.

Puntilla: ¿Será que Trump nos tiene guardada una sorpresita?

@RaGomezMar

Publicado: febrero 18 de 2020