A través de un documento de 28 páginas, el gran jurado del Distrito Sur de Nueva York elevó cuatro cargos contra el dictador venezolano Nicolás Maduro y sus lugartenientes Diosdado Cabello, Hugo Armando Carvajal, alias El Pollo, Luciano Marín, alias Iván Márquez, Cliver Antonio Alcalá y alias Jesús Sántrich.

La acusación, que está cargada de detalles de las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que ocurrieron los delitos por los que la justicia estadounidense ha fijado la abultada recompensa de $15 millones de dólares en contra de Nicolás Maduro, sostiene que las actividades delictivas del dictador venezolano comenzaron a por lo menos en el año de 1999, cuando los involucrados sellaron una alianza criminal entre el denominado Cartel de los Soles y la banda terrorista colombiana, Farc. 

En criterio de los investigadores, “las Farc son una organización terrorista liderada por Iván Márquez y Jesús Sántrich, que se convirtió en uno de los más grandes productores de cocaína del mundo y perpetró actos de violencia contra ciudadanos de los Estados Unidos y sus propiedades”.

Respecto de la vinculación de Maduro con el tráfico de estupefacientes, la acusación sostiene que “él ayudó y ha liderado el Cartel de los Soles en la medida en que ha adquirido poder en Venezuela. Bajo el liderazgo de Maduro Moros y otros, el Cartel de los Soles no solo ha enriquecido a sus miembros, sino que ha ‘inundado’ a los Estados Unidos con cocaína… El Cartel de los Soles bajo el liderazgo de Maduro Moros y otros, priorizó la utilización de la cocaína como un arma contra los Estados Unidos”. 

El Cartel de los Soles

Para la justicia de los Estados Unidos, no hay duda de que “Nicolás Maduro, Diosdado Cabello, Hugo Armando Carvajal y Cliver Antonio Alcalá, fueron los líderes y coordinadores del Cartel de los Soles y la conspiración narcoterrorista con las Farc”. 

La acusación sostiene que “en 1997, los Estados Unidos designaron a las Farc como un grupo terrorista internacional”. 

La conspiración narcoterrorista

La acusación que fue avalada por el jurado de la corte del distrito sur de Nueva York, sostiene que “desde 1999, las Farc buscaron negociar la paz con el gobierno colombiano y acordaron con los líderes del cartel de los soles la reubicación de sus operaciones en Venezuela, bajo la protección del cartel”.

Igualmente, acusan a las Farc, al decir que “bajo el mando de Iván Márquez y Jesús Sántrich controlaron cultivos de hoja de coca en Colombia y Venezuela, específicamente en la serranía del Perijá, en la frontera entre Colombia y Venezuela”.

Sobre las operaciones criminales, se asevera que “las Farc y el cartel de Los Soles despacharon cocaína desde Venezuela hacia los Estados Unidos, a través de trasbordos en distintos puntos en el Caribe y Centroamérica, como Honduras. Para el año 2004, el Departamento de Estado de los EE.UU, estimaba que 250 toneladas métricas de cocaína fueron enviadas desde Venezuela anualmente”. 

En el Indictment se estableció el papel de Hugo Chávez en la operación criminal del Cartel de los Soles y las Farc: “Hacia 2005, Chávez instruyó a Nicolás Maduro, que era miembro de la Asamblea Nacional venezolana, que los jueces de ese país que no protegieran a las Farc en sus actividades, debían ser removidos de sus puestos… En 2006, Chávez nombró a Maduro como ministro de relaciones exteriores. Ese mismo año, las Farc le pagaron a Maduro Moros $5 millones de dólares, a través de terceros… Maduro Moros y otros, acordaron lavar millones de dólares de las Farc, a través de la compra de equipos para la extracción de aceite de palma en Malasia que fueron utilizados en plantaciones de palma africana en Apure”. 

Uno de los señalamientos más delicados contra Chávez, tiene que ver con una reunión suya con el capo Iván Márquez: “En 2008, cuando Chávez y Luciano Marín Arango, alias Iván Márquez, acordaron la utilización de fondos de la empresa estatal de petróleos venezolana (PDVSA), para financiar las operaciones de tráfico de drogas y de terrorismo de las Farc”. 

Así mismo, se estableció que Maduro, como ministro de relaciones exteriores venezolano, acordó con las Farc abrir la frontera con Colombia “para facilitar el tráfico de drogas”. 

La operación de tráfico de drogas de la alianza Farc-Cartel de los Soles, extendió sus tentáculos hacia Europa: “En septiembre de 2013, meses después de que Maduro asumiera la presidencia de Venezuela, el Cartel de Los Soles despachó 1.3 toneladas de cocaína en un vuelo comercial del aeropuerto de Maiquetía al aeropuerto Charles de Gaulle en París. Las autoridades francesas incautaron la cocaína. Luego de la incautación, Maduro canceló un viaje a la Asamblea General de la ONU en Nueva York, alegando supuestas amenazas de muerte en su contra. Inmediatamente, Maduro convocó a una reunión en la que participaron Diosdado Cabello y Carvajal Barrios [alias El Pollo]. En esa reunión, les dijo que ellos no debieron utilizar el aeropuerto de Maiquetía para el tráfico de drogas después de una incautación que tuvo lugar en 2006 en México. Ordenó que el Cartel de los Soles debía utilizar otras rutas bien establecidas para despachar la cocaína”. 

Narcotráfico durante el proceso de paz

Cuando el uribismo advirtió en todos los tonos que el proceso entre Santos y las Farc, era una gigantesca operación de lavado de activos y de legitimación del narcotráfico, no estaba equivocado. Las evidencias que la justicia estadounidense tiene en su poder, así los confirman.

La acusación en contra de Maduro e Iván Márquez sostiene que en 2014 ellos “se reunieron en una base militar en Caracas. Durante la reunión, Maduro estuvo de acuerdo con continuar entregándole armas a las Farc a cambio de que las Farc entrenaran a una milicia armada venezolana. Maduro también le dijo a Marín que la milicia no podía ser asociada con el gobierno venezolano… Marín Arango estuvo de acuerdo con ayudar a Maduro Moros a entrenar la milicia cerca del campamento de las Farc en el estado de Zulia”. 

“En cumplimiento del acuerdo entre Marín Arango y Maduro Moros sobre la entrega de armas y otros equipos, en 2015 miembros del Cartel de los Soles desviaron equipos militares venezolanos a las Farc. Diosdado Cabello participó personalmente en la entrega a las Farc de ametralladoras, municiones y lanzacohetes, en una base militar venezolana. Durante la entrega, Cabello y otros acordaron que aquellas armas fueron un pago parcial por la cocaína que las Farc le proveyeron al Cartel de los Soles”. 

Aquellas transacciones se realizaron durante las negociaciones entre Santos y la guerrilla terrorista. En 2017, cuando ya estaba firmado el acuerdo y supuestamente las Farc habían cesado todas sus actividades ilícitas, continuaron sus negocios ilícitos con el régimen de Maduro: “En 2017, Maduro Moros continuó trabajando directamente con el Cartel de los Soles para despachar grandes cargamentos de cocaína a los Estados Unidos. Específicamente, Diosdado Cabello y otros miembros del Cartel de los Soles facilitaron despachos aéreos de toneladas de cocaína en pistas clandestinas en el estado de Barinas. Miembros uniformados de las Farc, armados, ayudaron a recibir la cocaína en Barinas y la cargaron en vehículos con compartimientos secretos para ser transportada hacia las costas venezolanas para su posterior distribución… A comienzos de 2017, después de la firma de los acuerdos de paz con el gobierno de Colombia, Hernández Solarte [Jesús Sántrich], en representación de las Farc, acordó proveer muchas toneladas de cocaína  a fuentes encubiertas confidenciales de la DEA, para que esa droga fuera importada a los Estados Unidos. Las fuentes encubiertas fingieron trabajar para el narcotraficante mexicano Rafael Caro Quintero, responsable de la tortura y asesinato del agente de la DEA, Enrique ‘Kiki’ Camarena… Durante una reunión grabada, Hernández Solarte se refirió al asesinato de Camarena, indicando que Caro Quintero fue la persona que mató “al hijo de perra de la DEA”. 

Alianza Venezuela-Farc

El Indictment, incluye hechos circunstanciales que contextualizan la relación entre la dictadura venezolana y los capos de las Farc. “En julio 2019, Maduro Moros and Cabello Rondón atendieron una conferencia de prensa en la que Maduro Moros dijo que las Farc particularmente Marín Arango y Hernández Solarte, eran bienvenidos en Venezuela… En agosto de 2019, Marín Arango, parado al lado de Hernández Solarte, anunció en una declaración de video que las Farc empezaron una ‘nueva fase de su lucha armada’…”. 

Las evidencias hasta ahora reveladas por la justicia de los Estados Unidos, son demoledoras. El futuro de Maduro, su compinche Diosdado Cabello y los cabecillas de las Farc es oscuro. Su suerte está echada y todo indica que el gobierno de los Estados Unidos está dispuesto a llegar hasta donde sea necesario para neutralizar a la peligrosa banda criminal que lidera el dictador venezolano por cuya cabeza se ofrecen $15 millones de dólares, una de las recompensas más altas de la historia reciente. 

@IrreverentesCol

Publicado: marzo 30 de 2020