Durante años el actual Gobierno Nacional dio por sentado que la bonanza petrolera y el auge de los hidrocarburos serían eternos. Se incrementó el tamaño del Estado, la burocracia se disparó y el gasto en publicidad alcanzó máximos históricos. Mientras tanto, el Presidente se sentía cómodo ignorando que la crisis económica amenazaba con descabezar América Latina.

De esta manera, cuando los precios del petróleo cayeron y los ingresos de nuestro País bajaron, Santos y su Ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, no encontraron más solución que la Reforma Tributaria, sacando del bolsillo de los contribuyentes el dinero que necesitaban para mantener el derroche intacto.

Por ello, aunque el IVA del 19% generó cerca $7 billones de pesos, los recursos no alcanzan y el Gobierno en lugar de ahorrar anuncia la creación del Ministerio del Deporte. En palabras de Guillermo Botero, Presidente de FENALCO ¿A Santos sólo le interesa crear burocracia?

La administración ha tomado decisiones polémicas en materia de recursos en sus casi 8 años de “gestión”. Entre ellas se cuenta todo lo que se refiere a REFICAR, la venta de ISAGEN y las recientes negociaciones para entregar Santurbán a los árabes.

Es inadmisible que Santos haya desaprovechado la mayor bonanza petrolera de la historia, elevado los impuestos y feriado parte del patrimonio de los colombianos sin que NADIE sepa con certeza dónde está esa plata que debería de estar invirtiéndose en infraestructura, salud y educación.

El dinero no puede ser sólo para pagar burocracia, debe utilizarse en beneficio de la gente. Debemos tomar medidas de choque que permitan sanear las arcas del Estado: recortando personal, suprimiendo despachos y descentralizando nuestras instituciones. No hay que olvidar que en 2016 la deuda externa de Colombia volvió a superar el 40% del PIB. Es poco probable que con el mísero crecimiento del 1,7% que Min-Hacienda proyectó para finales de 2017 la situación vaya a cambiar.

En 2018 tenemos que apostarle a un proyecto político sintonizado con las necesidades de la ciudadanía, que se preocupe por la austeridad y no en publicitarse a sí mismo. El año entrante Colombia decidirá si desea más impuestos, mermeleda y derroche, o un Gobierno Nacional y Congreso comprometidos con el desarrollo del País, la generación de empleo y riqueza.

@ChriGarces

Publicado: diciembre 8 de 2017