Fueron ocho años difíciles, ocho años en donde la nación perdió la senda de la legalidad, del diálogo y del trabajo mancomunado, y lo cambió por la incertidumbre, la falta de oportunidades y un estancamiento económico. Han sido ocho años en donde se violentó la separación de poderes y la corrupción llegó a sus máximas expresiones. Ocho años que parecieron un siglo, en donde se padeció, más no se gobernó.

Pero para alegría del país, de la democracia misma y la de millones de colombianos, el pasado 17 de junio las urnas se pronunciaron y dijeron basta ya del continuismo, no queremos que nuestras libertades se vean restringidas y nuestros derechos violados. Todo lo contrario, queremos oportunidades para salir adelante y no que nos regalen; queremos un gobierno que sea capaz de escuchar a todos los sectores sin prevención alguna; un Estado austero en el gasto pero garantista de la iniciativa privada; por ello, al unísono las urnas respaldaron al doctor Iván Duque y nos dieron la posibilidad de tener la primer mujer Vicepresidente, la doctora Marta Lucía Ramírez. Este equipo que, con respeto, altura, seriedad, sinceridad, estudio y mucho amor se supo ganar los corazones de la ciudadanía. Nunca se les escuchó o se les leyó en sus redes una frase de agravio contra las demás candidaturas, y con esa misma claridad gobernaran nuestro país. Era la hora de un cambio, pero para bien, y ese momento llegó finalmente.

Ahora bien, el gobierno de Duque y Ramírez no será sencillo, puesto que se encontrarán con un país descuadernado, sin mayores recursos pero sí con mucha deuda. La tarea no es sencilla, pero es ahí en donde el carácter de ambos se verá reflejado en sus decisiones, que serán todas en pro de la patria y no a favor de ciertos clanes familiares. Y particularmente aquí hacemos un llamado desde las regiones, especialmente desde el Cauca, y pedimos a nuestro Presidente y Vicepresidente que atiendan las necesidades y extiendan la mano para los diferentes proyectos que surjan desde los barrios, veredas, municipios y corregimientos. Ideas buenas muchas hay, solo se requiere de acompañamiento para que tales iniciativas florezcan y generen desarrollo.

Como reza nuestro himno nacional, “cesó la horrible noche”. Al fin salió el sol, regreso la esperanza de construir un futuro entre todos, hagamos parte de las soluciones y no de los problemas, esa es la invitación para todos: construir, no destruir.

@AndresSaavedra_

Publicado: junio 21 de 2018