Hace 50 años, el Presidente Carlos Lleras Restrepo tomó una decisión que transformaría por completo el devenir del noroccidente del país: creó el departamento del Cesar. Desde entonces, las planicies que limitan con la Sierra Nevada de Santa Marta y la serranía del Perijá han visto crecer una población como pocas.

En efecto, estas cálidas tierras de la Costa Atlántica colombiana han sido testigo del devenir de un departamento que ha sabido dejar en alto el nombre del folclor y la cultura colombiana, tanto nacional como internacionalmente, y ha sido determinante para el desarrollo del país.

Desde la profunda conexión de los ríos Guatapurí o Badillo, el Cesar ha sido la cuna de inolvidables personajes de la vida nacional, que son dignos hijos de su tierra. Rafael Escalona o Consuelo Araújo son solo unos de los miles de cesarenses que desde los ministerios, el Congreso, los gremios empresariales o el folclor vallenato, han puesto a este departamento en el eje del desarrollo de la nación.

Esta región, a pesar que haber sufrido en carne propia el asedio del cobarde terrorismo de las Farc, es todo un ejemplo para Colombia por su fortaleza y determinación a la hora de salir adelante. Y es que sin importar la adversidad, sus habitantes jamás han abandonado sus principios y convicciones por una situación coyuntural.

Así mismo, en el marco de los 50 años de su fundación, cabe resaltar que el Cesar ha logrado una integración entre la cultura y el desarrollo que es admirable. Es por eso que este departamento logró exportar la tradición vallenata como su mayor baluarte, a tal punto que Colombia es hoy reconocida mundialmente, en buena parte, por este género musical. Esto ha impulsado la economía de esta región al mismo nivel, o quizás mayor, que la ganadería o la minería.

Si bien es verdad soy Representante a la Cámara por Bogotá, mi corazón y mi sangre es vallenata: mi familia es oriunda del valle del cacique Upar y toda mi vida la he transcurrido entre la serenidad de la urbe bogotana y la calidez de las calles del Cesar.

Por eso, esta celebración no es una fecha más en mi calendario, sino que es un momento especial del cual me siento profundamente orgullosa. El hecho de ser parte de la historia de este hermoso departamento es algo que me llena de júbilo para continuar trabajando con fortaleza no solo por Bogotá sino también para que el César continúe creciendo con ¡firmeza y pasión!

@Tatacabello

Publicado: diciembre 29 de 2017