No hay nada de novedoso en decir que Roy Leonardo Barreras es un tipo incoherente, mentiroso, tramposo y sin fundamento ideológico alguno.

A lo largo de su accidentada carrera, se ha paseado con total desvergüenza por todos los partidos, porque al final del día lo de él no es la ideología sino los negocios. 

La política fue un mecanismo maravilloso para que Roy dejara de ser un médico de clase media caleño, para convertirse en un hombre con una fabulosa fortuna. 

¿Cuál es el origen de la misma? Evidentemente no son los sueldos que ha recibido en los últimos 14 años como congresista, primero como Representante a la Cámara y luego como Senador. 

Sus primeros dos periodos en el Congreso, coincidieron con el gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez. Entre 2006 y 2010, Barreras estuvo en la Cámara de Representantes. 

En 2010, dio el salto al Senado haciendo campaña feroz por el uribismo. Este portal conoció el spot de Barreras, en el que invitaba a sus electores a votar por él y por la continuidad de la ‘Seguridad Democrática’. 

“Ustedes, quienes creen en la obra de gobierno de Uribe, el pueblo uribista sabe que voy al senado a defender de frente esa obra para terminar la tarea. Los necesito movilizados, activos; son ustedes los que construirán la consolidación de la política de seguridad democrática en marzo, con un triunfo en las elecciones de congreso… Defendemos la obra de gobierno de Uribe, porque sabemos que hay que consolidar la política de seguridad democrática. Necesitamos al pueblo uribista que sabe que Colombia debe defender esta obra de gobierno de frente, con el presidente es lo que vamos a hacer en el Senado de la República”.

Esa pieza publicitaria, cuya publicación hoy saca de casillas a Barreras, fue suficiente para que ese politicastro obtuviera 81339 votos, fruto de una de las operaciones de estafa política más grandes de nuestra historia reciente.

Todos los electores de Barreras de 2010, fueron brutalmente defraudados. Una vez llegó al Senado, ese individuo dio la voltereta. No solo no defendió a la ‘Seguridad Democrática’, sino que se convirtió en el cómplice de Santos para su sepultura. Colombia dejó de ser un país que luchaba contra el terrorismo y el narcotráfico y pasó a ser un aliado de esos fenómenos. Los cultivos ilícitos crecieron exponencialmente y los miembros de las Farc, que son los mayores traficantes de estupefacientes del planeta fueron beneficiados con una amnistía de facto. Todo, con el respaldo decidido de Barreras que, como el país bien recuerda, se lagarteó un espacio en el proceso de paz en contra de la voluntad de los negociadores de Santos. 

Pero la ‘voltereta’ no fue gratuita. Dos entidades fueron cooptadas por lugartenientes de Roy: Caprecom y la Escuela Superior de Administración Pública, ESAP.

A las cosas hay que llamarlas por su nombre: tanto la ESAP como Caprecom fueron vulgarmente saqueadas durante los 8 años de Santos y en ese desfalco, Roy Barreras fungió como cerebro y, por supuesto, beneficiario. 

Es hora de que los testaferros del senador sean llevados ante la justicia de Colombia y empiecen a hablar y a contar cómo se produjo ese robo de las arcas públicas. 

¿Acaso no habrá una inquieta asesora del congresista por cuyas cuentas bancarias se han movido gruesas sumas de dinero? ¿Acaso no habrá una compra importante de inmuebles por parte de esa fogosa funcionaria? ¿Acaso no habrá transacciones entre ella y el parlamentario? Entre cielo y Tierra no hay nada oculto y, en los tiempos contemporáneos, todo ese tipo de movimientos de platas dejan huella. 

Pero también están los testimonios de personas que en algún momento fueron abordadas por delegados de Roy para efectos de solicitar sobornos. Todo ello seguramente terminará conociéndose y el senador que hoy otrora militaba en la derecha y hoy coquetea con la extrema izquierda, tendrá que hacer uso de su elocuencia no para evadir su responsabilidad, sino para dar las explicaciones que demandarán la justicia y la sociedad colombiana.

@IrreverentesCol

Publicado: octubre 27 de 2020