A través de una absurda acción de tutela presentada ante el juzgado 55 civil municipal de Bogotá, el senador de las Farc Iván Cepeda, conocido en las cárceles colombianas como ‘Don Iván’ pretende censurar al doctor Luis Guillermo Echeverri Vélez y a los medios de comunicación que publicaron una estupenda carta que el dirigente empresarial remitió la semana pasada, a propósito de los montajes y las patrañas promovidas por ese sujeto en contra del presidente Álvaro Uribe Vélez. 

Dicha carta, fue publicada por LOS IRREVERENTES, razón por la que Cepeda, en su acción de tutela, también vinculó a este medio. 

Su objetivo es que, en caso de que la juez encargada de revisar la acción presentada ordene una retractación, este portal se vea obligado a hacer eco de la misma, cosa que en ningún caso sucederá, por una razón elemental: LOS IRREVERENTES no son un medio de comunicación registrado en Colombia y su director no tiene relación de nacionalidad ni ciudadanía con ese país, motivo por el que la tutela no tiene ni jurisdicción ni competencia ninguna. 

Es evidente que Cepeda, acostumbrado a presionar y a manipular a la administración de justicia colombiana con falsos testigos y con pruebas amañadas, intentará silenciar a sus críticos abusando de la Constitución y la ley de Colombia. 

Por tratarse de un asunto relacionado con la defensa de la libertad de expresión, este portal considera que es relevante conocer el texto de la respuesta a la tutela presentada por ‘Don Iván”. 

Miami, septiembre 11 de 2020

Señora

Margareth Rosalin Murcia Ramos

Juez

Señora Juez Murcia: 

Acuso recibo de su comunicación del 10 de septiembre, remitida en la tarde del 11 del mismo mes, en la que notifica la admisión de una acción de tutela abiertamente improcedente, formulada por el señor Iván Cepeda Castro, conocido en el sistema penitenciario de Colombia con el alias de ‘Don Iván’, tal y como han revelado múltiples medios de comunicación en el mundo entero. 

Sea lo primero decirle a la señora Juez Murcia que de cara a las posibles resultas procesales de la acción que nos ocupa, es preciso que Su despacho se dé por notificado de la falta de jurisdicción sobre el medio de comunicación LOS IRREVERENTES, asentado y debidamente registrado en los Estados Unidos. Del mismo modo, el suscrito -que es el director del medio accionado- es ciudadano norteamericano sin vínculo de nacionalidad con Colombia, país en el que entiendo fue impetrada la acción de tutela. 

Dicho lo anterior, es preciso advertir que las decisiones que pudieran derivarse de este proceso -que insisto no tiene competencia ni jurisdicción sobre el medio que dirijo, ni sobre mi-, no serían susceptibles de reconocimiento en los Estados Unidos, ni oponibles a sus ciudadanos o a los medios de comunicación fundados y operados en este país. 

No obstante, me valgo de la oportunidad para hacer algunas reflexiones que eventualmente pudieran serles útiles tanto a Usted, señora Juez, como al quejoso Cepeda Castro quien evidentemente desconoce los principios fundantes del Estado norteamericano. 

Antes de proceder con acciones temerarias que vinculen medios de comunicación de los Estados Unidos, Cepeda debió revisar la Constitución de este país, en cuya Primera Enmienda se sustenta el sagrado derecho a la libertad de expresión. Me permito citar la norma que, por cultura general, bien vale darse a conocer: “El Congreso no podrá hacer ninguna ley con respecto al establecimiento de la religión, ni prohibiendo la libre práctica de la misma; ni limitando la libertad de expresión, ni de prensa; ni el derecho a la asamblea pacífica de las personas, ni de solicitar al gobierno una compensación de agravios”.

No está de más hacer la correspondiente valoración respecto de lo delicada que resulta esa acción de tutela, cuya mera presentación delata el talante autoritario, brutal, intolerante e irrespetuoso de la libertad de expresión por parte del quejoso Cepeda Castro. 

Como un sencillo observador de la realidad política y social colombiana, debo advertir el grave antecedente que deja la admisión de la tutela en cuestión, procedimiento a todas luces ligero pues el juzgado a Su cargo debió previamente constatar si tenía jurisdicción y competencia respecto de todos los medios de comunicación vinculados por Cepeda Castro. 

La inclusión de LOS IRREVERENTES y de su director es indebida y evidentemente ha preavisado un fallo que pretende obligar a este medio a retirar la lúcida carta redactada por el doctor Luis Guillermo Echeverri Vélez, un ciudadano colombiano de las más altas calidades humanas, intelectuales y morales, características de las que -según mi más íntima convicción- carece el quejoso Iván Cepeda Castro, conclusión a la que es fácil arribar, luego de hacer un rápido recorrido por las publicaciones de la prensa colombiana y estadounidense. 

En lo personal, valoro el texto del doctor Echeverri Vélez el cual, tengo conocimiento, fue publicado en el portal que dirijo. Pero en aras de rendirle honor a la libertad de expresión, no solo dispondré su permanencia en la plataforma digital de LOS IRREVERENTES sino que, además, me encargaré de promocionar masivamente a través de los canales que estén a nuestro alcance, decisión que seguramente fastidiará al intolerante e irrespetuoso de la libertad de prensa, el ciudadano colombiano Cepeda Castro.

Despierta inquietud que Cepeda, de quien hay suficiente conocimiento en los medios de comunicación internacionales por sus vínculos con estructuras mafiosas y terroristas, abuse de la ley y de la constitución de la República de Colombia para amedrentar, hostigar y constreñir a un medio estadounidense y a su director que, repito, no tiene ningún vínculo de ciudadanía con el país donde fue presentada la acción de tutela que se está respondiendo. 

No dejaría de ser interesante que el quejoso Cepeda tuviera la posibilidad de acudir ante una corte estadounidense, donde resulta imposible introducir falsos testigos o pruebas compradas, para efectos de lograr el establecimiento de unas cuantas verdades y, de paso, analizar a la luz de la ley norteamericana su vinculación con narcotraficantes catalogados como objetivos de alto valor, como los capos alias ‘Jesús Santrich’ e ‘Iván Márquez’, narcoterroristas por los que mi gobierno ofrece U$10 millones de dólares a manera de recompensa. 

Antes de cerrar estas líneas, deseo manifestarle a la señora Juez Murcia Ramos, que considero inquietante estar vinculado en una controversia judicial en la que figura el nombre de Iván Cepeda, a quien en el mundo del hampa llaman ‘Don Iván’, toda vez que en pasadas ocasiones, testigos falsos y delincuentes de la peor laya con los que ese sujeto ha tenido tratos -me guío por diversas publicaciones en la prensa americana en ese sentido- han resultado asesinados. Por tal motivo, enviaré copia de la presente respuesta a las autoridades de policía de la ciudad en la que resido, en los Estados Unidos. 

Solicitud

  1. Declarar improcedente la acción de tutela formulada por Iván Cepeda Castro, o ‘Don Iván’.
  2. Desvincular de manera inmediata, por falta de competencia y jurisdicción, al medio de comunicación LOS IRREVERENTES y a su director, Ernesto Yamhure.
  3. Leer y comprender la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos.

Me suscribo, no sin antes ratificarle mis más altos y distinguidos sentimientos de consideración y respeto a la señora Juez, doña Margareth Rosalin Murcia Ramos, 

Ernesto Yamhure  

@IrreverentesCol

Publicado: septiembre 13 de 2020