Adam Smith y John Maynard Keynes entendían la economía como una ciencia moral y no como una ciencia exacta que niega la subjetividad. El hombre no es un objeto sino un sujeto y la economía debe estar al servicio del hombre y no el hombre al servicio de la economía. Rompiendo así con los principios de la economía convencional de la acumulación y la competitividad, para transfórmalos en solidaridad, cooperativismo e inclusión. Potenciando de esta manera a la comunidad, razón de ser del desarrollo, pero dirimida en cada individuo. No necesariamente porque haya desarrollo económico habrá progreso humano y si no marchan paralelos, el desarrollo económico no se traducirá en desarrollo social, pero sobre todo en crecimiento humano personal. El hombre es un individuo y no una masa como se pretende concebir lo colectivo.

Aunque en Cartagena la cobertura de los servicios públicos ha mejorado y los presupuestos del distrito se han triplicado, y el producto interno bruto ha crecido, no es concebible el crecimiento desmesurado de la pobreza, que llega a los niveles de la miseria. Algo estamos haciendo mal si la comunidad y sus individuos no son beneficiarios de ese bienestar. Por eso, que haya crecimiento económico no significa que haya crecimiento social. Los indicadores de progreso social en Cartagena son aberrantes. Si no se potencia al individuo como tal lo colectivo no funcionara bien y la comunidad será un desastre como en efecto lo es, cuyos resultados son la descomposición social no solo de los sectores marginales donde es más peligroso aun, sino de la sociedad en general, incluyendo a los estratos pudientes.

El crecimiento económico sino se traduce en progreso social no significara nada, antes por el contrario aumentara la iniquidad .Para que haya progreso social deben  manejarse tres dimensiones básicas, así: 1) Satisfacer las necesidades humanas básicas; que son tener una buena nutrición, contar con asistencia médica  básica, tener agua potable y alcantarillado, una vivienda digna y poseer seguridad personal.

2) Tener acceso al conocimiento básico; que es poder acceder a la información y la comunicación, tener salud y bienestar y lograr un medio ambiente sostenible.

3) Tener oportunidades; que consiste en contar con los derechos humanos, tener libertad y capacidad para poder elegir libremente, ser tolerante e inclusivo, y tener acceso a la educación superior.

Si revisamos estos indicadores en Cartagena vemos que no se cumplen, mientras la economía crece y la pobreza aumenta. Estas necesidades básicas son los mínimos para que haya progreso social, sino se hace veremos crecer la pobreza 200 años más.

Cambiando al hombre cambiamos a su comunidad. Si no transformamos el desarrollo económico en desarrollo social jamás podremos tener buenos ciudadanos.    

@rodrigueztorice

Publicado: febrero 28 de 2019