Los lobos de las Farc disfrazados de ovejitas están viendo cómo hacen el tumbe en las elecciones parlamentarias de 2018

Amables e irreverentes lectores:

Reciban un cordial saludo. Es preciso informar a la opinión pública, que se acabaron los dulces de mermelada, y el Nobel se fue volando al exterior; bien peinadito, perfumado y con su disfraz de falaz diplomático planchado, haciendo gala de su refinada egolatría.

Me imagino que empacó una bolsa llena de las famosas palomitas blancas, para “adornar” las solapas de los sacos de sus amigotes diversos: solidarios que son los mamertos de la élite… ¡Triqui, triqui, Halloween!

¿A qué se fue tan lejos quien hoy funge como administrador de nuestra bella republiqueta? ¿A pedir malvaviscos? Seguro, pero para él, para que pueda llevar a feliz término las movidas que están en fase de ejecución, desde que se sentó a conversar con su desaparecido “nuevo mejor amigo”, el 10 de agosto de 2010, en la Quinta de San Pedro Alejandrino… ¡Quiero dulces para mí!

En la realidad esquilmada de ese elegante personajillo todo es color de rosa: la magnífica Londres, the City, con sus calles limpias, bien cuidadas y civilizado compartir, lo espera. Muchos británicos se terminarán oponiendo a las mentiras de tan “ilustre” huésped, quien cuando se vaya de la humilde Colombia, seguramente dirá: “¡Por fin me pude zafar de esa gentuza tan corrupta…!”  (Lo grave es que todavía tenemos que aguantarnos este circo, algo así, como 280 días mal contados).

En fin, volvamos a nuestra fauna: los lobos de las Farc disfrazados de ovejitas, en su versión de “pre-pago” o jinetera, están viendo cómo hacen el tumbe en las elecciones parlamentarias de 2018, para aumentar su bancada-regalo, cortesía de este Régimen nefasto, con el aval de sus camaradas habaneros.

La selva criolla es un horror en estos días, pues los sapos que nos quieren hacer tragar los esbirros del Gobierno crecen a buen ritmo. Los proyectos que desean imponer a como dé lugar en el Congreso, están llenos de trampas y micos, reflejando absoluta concordancia con la estrategia jurídica neo-comunista, diseñada por astutos abogados, que parecen elefantes sueltos en cristalería… ¡Güepa JEP!

Las brujas, algunas vociferantes y muy machas, otras ataviadas con regios turbantes, anillos y camionetas blindadas a falta de escoba, andan agazapadas, preparando pócimas de cinismo, arrogancia y veneno mediáticos, para atacar a sus enemigos, que son quienes se oponen a esa negra paz, que, nunca nos cansaremos de recordar, fue derrotada en las urnas el 2 de octubre de 2016…

No perdamos de vista este hecho: la dinámica histórica nos muestra que para enfrentar los aquelarres políticos no caben concesiones: con los neo-comunistas, hoy llamados socialistas del siglo XXI, ¡no se negocia! No les abramos espacios a los creadores de ese maldito “acuerdo”; porque si nos atenemos a su libreto, vamos a terminar es debiéndoles.

Queridos compatriotas: Es el momento de exigir el respeto por nuestro voto. Apoyemos la propuesta de los valientes congresistas del Centro Democrático que han interpuesto acciones judiciales contra el horrendo andamiaje creado por los “consejeros legales” de las Farc. Es indispensable frenar esta perversa estrategia narco-comunista, si queremos vivir en una Colombia autónoma y soberana en el inmediato futuro.

Con todo respeto: Lo mejor que podemos hacer para disfrutar de nuestra patria, es vencer con la fuerza de la Ley todo aquello que atropelle la Democracia, se burle de la Justicia y pase por encima de la Libertad. Actuemos antes de que sea demasiado tarde. O nos despertamos, o los asesinos farianos, metidos a politiqueros, nos comen vivos.

Sin otro particular, me suscribo elevando una oración por la oposición venezolana, que en estas fechas roza los límites de la estupidez, a pesar del heroísmo de un amplio porcentaje de su pueblo.

Re-escribamos la historia de Colombia; esta vez, sin cubanos ni auxiliadores del terrorismo de Estado marxista.

@tamayocollins

Publicado: noviembre 1 de 2017