Francisco José Tamayo Collins: Carta al Niño Dios

Querido Niño Dios: te escribimos con antelación, una vez armados el pesebre y el árbol de Navidad. De nuevo compartimos  momentos que marcan el comienzo de las fiestas que celebramos para recibirte el 24 de diciembre a la media noche: subir y abrir las cajas que se guardan en el depósito, desempacar los adornos, transformar la sala para que todo quede estupendo; en fin, estamos listos para la próxima Nochebuena.

Disculpa el tono, Jesusito, ¡pero qué añito el 2016! Estuvo bien movido y termina con un vulgar atraco, auspiciado por el gobierno contra quienes votamos No el pasado 2 de octubre. Por favor, evita este enorme conejo en Colombia,  país que tanto amas y proteges. Hazle saber al mundo, como ocurrió con el huracán Matthew, que a pesar de los esfuerzos de tus enemigos, quienes han traído hasta santeros y brujos castrochavistas para destruirlo, Tú eres el que manda y punto.

Señor, esta carta está dirigida en forma original. Sólo queremos ver la acción de tu Amoroso Poder para salvar nuestra patria y erradicar de su suelo todo lo que nos aparte de Ti, especialmente el comunismo y el terrorismo de estado que nos quieren imponer a la fuerza -apoyados en un tal fast track-, quienes hoy rigen los destinos políticos de la nación.

Antes de enunciarte nuestras humildes peticiones, de antemano, te decimos mil gracias por brindarnos tantas cosas lindas: todo lo que pedimos con Fe, en beneficio de nuestras vidas y seres queridos, siempre lo concedes.

Para comenzar, hermoso Niño Jesús, ante las dudas sobre la salud del Nobel de la paz, que niegan a voces sus seguidores, pedimos le des luces y fuerza moral al señor Santos para que renuncie a su cargo, y destine el trecho final de su paso por esta tierra, a la tranquilidad de su hogar, -disfrutando de la vanagloria del premio que recibirá esta semana de manos de sus socios ideológicos noruegos-; ojalá rodeado de sus patojitos, soportando con valor la enfermedad que lo aqueja. Dios Padre, bendícelo y limpia su corazón.

Sabemos, que a pesar de las declaraciones oficiales, la palidez en el rostro y el aspecto ojeroso del mandatario, no pueden esconder lo que es evidente: que los avances de la feroz dolencia no se detienen. (Puro trópico… de cáncer).

Gracias también por escucharnos, a través de tu Madre, la Virgen María. Con devoción y respeto, te pedimos que cubras con tu Amor a los ministros, alcaldes, gobernadores, comisionados, consejeros, concejales, diputados, ediles, periodistas, formadores de opinión, etc.; “gentes de poder”, personajes que celebran a escondidas misas negras, mientras millones de sencillos hombres y mujeres de a pie, se trasnochan en vigilias llenas de oración, fervor y elocuente solidaridad. Que las plegarias sanas de tantas buenas personas aniquilen las malas intenciones y oscuros planes de los que hoy dizque representan al pueblo colombiano en el Congreso, los concejos, las asambleas, las JAL; y por supuesto, en los medios de comunicación, más deshonestos y entregados al desamor que nunca. Dios Hijo, acógelos, abrázalos y toca sus almas.

Finalmente, te pedimos por los narcoterroristas de las Farc y sus aliados, para que entiendan que la cosecha de su vida será fría y sin frutos, reflejo de la amarga siembra que hasta ahora han sabido llevar a cabo.

Permíteles reconocer el llanto de las viudas, sentir el dolor de los huérfanos, dimensionar la angustia de quienes ven a sus hijos morir en el horror de la cocaína, única verdad de esa falsa paz que quieren embutirnos al precio que sea… Muéstrales, Señor, el infierno que han traído a la vida de tantísimos seres humanos. Dios Espíritu Santo, llénalos de tu Luz y libéralos.

Con todo respeto: Los invitamos, queridos lectores, a elevar una oración profunda y permanente, por nuestro país. Vamos a dar la batalla, en Fe, 7 días a la semana, 24 horas al día, con nuestros corazones abiertos al infinito. ¿Quién como Dios?

Tu Amor es lo más fuerte del mundo, Señor Jesús, bendito Niño Dios. Amén.

@tamayocollins