Uno de los más peligrosos agentes de la dictadura mafiosa venezolana es el chafarote Diosdado Cabello, considerado por las autoridades estadounidenses como la piedra angular del narcotráfico y la corrupción en Venezuela. 

Para la OFAC -Oficina para el control de activos del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos-, Diosdado Cabello, su hermano José David, su esposa Josefina Contreras, apoyados por un grupo de testaferros, son los responsables de operaciones de narcotráfico y lavado de activos. 

Por instrucciones de la OFAC, 3 empresas y 14 propiedades de Cabello en los Estados Unidos, a nombre de su testaferro, Rafael Alfredo Sarria, han sido congeladas. 

La OFAC tiene evidencias de que Cabello está involucrado de manera directa en el tráfico de estupefacientes, en asocio con El Aissami, incluido en la denominada “Lista Clinton” desde febrero de 2017. Hay registros que confirman que desde finales de 2016, Cabello, a través de su testaferro Pedro Luis Martin Olivares, hizo movimientos de dinero ilícito a Panamá, República Dominicana y Bahamas.

Hace unos días, Diosdado Cabello señaló al ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Holmes Trujillo de ser “aliado de Pablo Escobar”. El narcotraficante venezolano, aseveró que Colombia “tiene como canciller a un personaje aliado de Pablo Escobar Gaviria… Lo nombra Pablo Escobar Gaviria como compañero: Carlos Holmes Trujillo, ¿y a la sociedad colombiana se le olvida eso?”.

LOS IRREVERENTES investigaron el caso y revelaron cómo el video en cuestión, fragmentado y descontextualizado, no hace referencia ninguna al actual ministro de Relaciones Exteriores. De hecho, quedó establecido que en el momento en que tuvo lugar la intervención, Pablo Escobar era un dirigente político adscrito al movimiento Nuevo Liberalismo, regentado por el doctor Luis Carlos Galán. 

Es evidente que el liderazgo del ministro Trujillo para lograr el restablecimiento de la democracia, tiene angustiada a la cúpula de la satrapía mafiosa de Venezuela. Tarde o temprano, Maduro y sus conmilitones terminarán tras las rejas, respondiendo por los delitos de lesa humanidad que han ejecutado y por las miles de toneladas de cocaína que han traficado. Ante la inexorable realidad, se están concentrando en liquidar física o moralmente a quienes valientemente se han comprometido con la causa de ponerle fin a la tiranía que asfixia a la patria del Libertador. 

Ante el denominado grupo de Lima, pero también en la OEA, la ONU y la Unión Europea, el canciller colombiano Carlos Holmes Trujillo ha liderado la ofensiva diplomática que hoy por hoy tiene contra las cuerdas a la pandilla que lideran Maduro y Diosdado Cabello. 

El ministro Trujillo no guardó silencio frente a la infamia del mafioso venezolano. 

Desde Rusia, país en el que se encuentra cumpliendo una muy nutrida agenda política y comercial, le salió al paso a los improperios lanzados por el cabecilla del cartel del narcotráfico madurista. En tono enérgico, aseveró que “hace algunas horas, el cómplice de Nicolás Maduro, Diosdado Cabello, acude nuevamente a la criminal práctica de la mentira, la injuria, la calumnia, la falsedad contra personas y el insulto contra los colombianos. En esta oportunidad pretende enlodar mi nombre haciendo uso del fragmento de un video que ha sido explicado hasta la saciedad y en el cual no se hace referencia a mi persona. Es decir, acude de nuevo a la falsedad. Como canciller de los colombianos, rechazo con firmeza las palabras del cómplice de Nicolás Maduro, Diosdado Cabello, mucho más porque ellas provienen de una persona que está señalada por las autoridades de los Estados Unidos de haber incurrido en gravísimos delitos, entre ellos el lavado de activos producto de la corrupción y el narcotráfico…”.

Declaración del Canciller Carlos Holmes Trujillo contra el narcotraficante Diosdado Cabello

La hoja de vida del Canciller Trujillo resiste hasta el más riguroso de los exámenes. Durante su larga carrera pública no ha sido investigado ni disciplinaria, ni penal ni fiscalmente. Ha ocupado los más altos cargos en Colombia -3 veces ministro, alcalde y constituyente- y en el exterior -cónsul en Japón y embajador en la OEA, Austria, Rusia, Suecia y Bélgica- y jamás ha sido objeto de cuestionamientos por parte de los organismos de control. 

No sucede lo mismo con Diosdado Cabello, a quien el destino le tiene reservado un riguroso calabozo de máxima seguridad en los Estados Unidos, lugar en el que terminan su existencia los narcotraficantes de su categoría. Los ejemplos abundan. 

Bien por el ministro Trujillo por poner en su sitio al mafioso Diosdado Cabello. Ahora, más que nunca, Colombia tiene el deber moral de continuar luchando a brazo partido para derrocar a la dictadura y facilitar el retorno de la democracia en la hermana República de Venezuela.

@IrreverentesCol

Publicado: junio 5 de 2019