El exterrorista, Carlos Caicedo -conocido en la guerrilla con el alias de “El Profe”-, sí que ha sido favorecido por la justicia. En 1994, el Estado colombiano le borró de un tajo todos los crímenes que cometió mientras hizo parte de la banda terrorista y narcotraficante, ELN.

Caicedo, junto a su compinche Rafael Martínez -actual alcalde de Santa Marta-, se desmovilizó con la bandola que lideraba León Valencia.

Todos los delitos cometidos por ese grupo delincuencial -secuestros, asesinatos, violaciones, extorsiones, desplazamientos forzados, reclutamiento de menores, entre muchos otros- fueron amnistiados. Carlos Caicedo, en un abrir y cerrar de ojos, pasó de la criminalidad a la política, sin pedir perdón por sus crímenes, reparar a las víctimas y, por supuesto, sin pagar un segundo de cárcel.

A comienzos de este año, la fiscalía 190 de la Dirección de Derechos Humanos, le impuso a Carlos Caicedo una medida de aseguramiento no restrictiva de la libertad, en el marco de la investigación que se adelanta por el asesinato del estudiante de la universidad del Magdalena, Hugo Maduro. 

El crimen fue cometido el 26 de mayo de 2000. Maduro, un joven que adelantaba estudios de economía en la universidad del Magdalena, fue baleado en la puerta de su casa.

En ese momento, el rector de la universidad era el señor Carlos Caicedo. El crimen duró en la impunidad más absurda hasta este año, cuando por fin la justicia decidió investigar a fondo los hechos. 

Pancarta en la que familiares y amigos de Hugo Maduro exigen justicia

Una de las primeras decisiones que se adoptó, fue la de vincular a Caicedo a la investigación, en calidad de determinador del asesinato, luego de que el sicario, Luis Carlos López Castro confesara, ante el tribunal de Justicia y Paz, que Caicedo fue la persona que ordenó cometer aquel crimen. 

La familia del joven asesinado, tuvo que salir de Santa Marta. Su hermana, se vio forzada a buscar asilo político. Todos temen correr la misma suerte de Hugo Maduro. 

Es muy poco común que una persona investigada por ordenar un asesinato no sea encarcelada. El exrector y exalcalde de Santa Marta, Carlos Caicedo, es un hombre de suerte. Además de haberse salvado de la justicia luego de su desmovilización del ELN, la fiscalía de Santa Marta, donde se adelanta la investigación por el homicidio de Hugo Maduro, no solo no lo encarceló, sino que le puso una sanción ridícula: no salir del país. 

No es en absoluto común que aquella modalidad de medida de aseguramiento, que limita la capacidad de locomoción por fuera de Colombia, le sea impuesta a personas procesadas por homicidio. 

Permiso de la fiscalía para que Caicedo pueda salir del país

Pero como si aquel favorecimiento no fuera suficiente, en días pasados, el fiscal primero delegado ante la corte suprema de justicia, Jorge Hernán Díaz Soto, emitió una autorización firmada para que el señor Carlos Caicedo pudiera viajar a Chile entre los días 20 y 28 de julio, para efectos de participar en un acto social para miembros de partidos políticos considerados como “progresistas”.

Hay personas inmunes a la acción de la justicia. Carlos Caicedo, que es un hombre que lleva décadas violando el código penal, es muestra de ello. A él, el brazo de la ley no lo puede alcanzar y es, sin lugar a dudas, el único colombiano procesado por asesinato que puede pasear libre y tranquilamente por el mundo entero. 

@IrreverentesCol

Publicado: julio 24 de 2019