El presidente Juan Manuel Santos (JMS) ya con el sol en la espalda, con un proceso de paz en franco deterioro, con una economía destruida, con una pésima credibilidad,  y con una popularidad negativa como nunca antes ningún presidente ha tenido, ha perdido las ganas de gobernar y con ella la poca moralidad y la ética que le quedaba. El presidente JMS prácticamente “se ha tirado al desastre” como se dice popularmente y ha perdido toda coherencia.

El cansancio se le nota en cada una de las decisiones que tiene que enfrentar. Da pesar realmente, pero todo lo que le pasa es consecuencia de su consuetudinario mal proceder. La física no miente, toda fuerza de acción tiene una reacción, con la vida pasa lo mismo, la  vida tampoco nos miente; los malos procederes traen malas consecuencias. Y manejar un país como Colombia no es un simple juego de Póker.

Pero eso no tuviera ninguna importancia sino es que se tratara del presidente de 50 millones colombianos, porqué el país ha caído en una debacle moral sin precedentes;  en la pérdida de su institucionalidad, del sentido patrio y el respeto a la autoridad y el orden. Los colombianos no solo se sienten defraudados sino extenuados de este largo periplo de incoherencias sazonadas con mucha corrupción. Sin embargo aunque muy cansado este el presidente JMS, hay que tener cuidado porque no dará su brazo a torcer y persistirá en posicionar a la Farc, mas por orgullo personal que por convicción política. Santos no tiene convicción alguna de nada porque su única convicción es su ego y su vestido de paño ingles.

Por eso, y dada la gran debacle moral de su mandato y el estado de corrupción de muchas instituciones en su gobierno, los colombianos debemos estar muy atentos a la próximas elecciones, por el claro desequilibrio de estar JMS empoderado y con todavía gran capacidad de mando. Y habrá la urgente necesidad de colocar veedores internacionales que avalen el proceso electoral.

Persiste entre los colombianos una fuerte desconfianza hacia el sistema electoral por los eventos suscitados en la pasada contienda, por lo tanto la asistencia masiva a votar deberá ser la protagonista de este proceso, para incluso definir en primera vuelta quien será el presidente.

Es importante en el procedimiento contar con una empresa nacional multipartidista, una especie de interventoría, encargada de dar soporte técnico al recuento de votos, porque el fraude estará dentro de las herramientas que utilizara el gobierno de JMS para torcer a su favor el proceso eleccionario.

@rodrigueztorice

Publicado: diciembre 14 de 2017