Empieza a gestarse un fuerte debate al interior de Centro Democrático (CD). Hay quienes consideran inaceptable incluir en listas de Cámara y Senado personas que votaron por el SÍ en el plebiscito y otros militantes que piensan que toda persona honesta que quiera ingresar al Partido debe ser recibida.

Los que rechazan la posibilidad tienen varios argumentos: consideran que las personas que votaron SÍ traicionaron la Patria, favorecieron las Farc, permitieron el atropello de la democracia –al hacerle conejo al plebiscito-, y son cómplices de la impunidad en los delitos de lesa humanidad de la guerrilla. Algunos de los que han liderado marchas, protestas y recolección de firmas, critican que no puede ser posible que los que estaban en el otro lado quieran quedarse con las curules del Partido y terminen haciendo parte de la dirección de CD a nivel local, regional y nacional.

En contraste, hay militantes que aceptan la posibilidad de nuevos miembros con varias justificaciones: darles la bienvenida contribuiría con el crecimiento del Partido, aportarían votos para elegir un mayor número de congresistas de CD, así como facilitar el triunfo en la elección del próximo presidente de la República. Consideran que quienes se arrepientan de haber votado positivo el desastroso acuerdo de La Habana pueden ser recibidos. Algunos ven posible un partido con personas que piensan diferente, desde la izquierda a la derecha, con una organización partidaria fuerte partiendo de la diversidad. Muchos creen que es más importante lograr que Colombia retome el rumbo.

En los últimos días me he dedicado a escuchar a las bases y aliados con los que estamos construyendo Partido y apoyando la resistencia civil contra el gobierno FarcSantos. Considero que de llegarse a tomar la decisión de aceptar como candidatos al Congreso a personas que promovieron o votaron SÍ en el plebiscito, debemos exigir que los nuevos militantes firmen un documento público donde se comprometen a sostener las principales banderas que lideramos so pena de ser expulsados inmediatamente:

  1. Trabajar por la implementación de los cinco pilares de CD.
  2. Dedicar todos los esfuerzos necesarios para ajustar los acuerdos de La Habana en TODOS los puntos que el Partido considera inaceptables.
  3. Implementar acciones para garantizar que los delitos de lesa humanidad cometidos por dirigentes de las Farc no queden impunes.
  4. Enfrentar la corrupción, el narcotráfico, el contrabando, el terrorismo y la subversión, entre otros delitos.
  5. Acatar las decisiones del partido como el respaldo al candidato a la presidencia y las propuestas programáticas.
  6. Contribuir al fortalecimiento de la estructura del Partido, su organización y presencia en el territorio.
  7. Cumplir y hacer respetar los estatutos.

Las directivas de CD asumirán una gran responsabilidad al tomar cualquier decisión. Deben definir claramente la estrategia para las próximas elecciones y las reglas de juego para que todos juntos logremos el triunfo en las elecciones de Congreso y presidencia.

Semanas álgidas están por llegar… bienvenidos los comentarios.

@Chrigarces

Publicado: septiembre 1 de 2017