Quedó definido que la coalición del NO llegará a la primera vuelta de 2018 con candidato único. ¿Cómo elegirlo?

En las últimas 3 semanas, los líderes del NO se han dedicado a afinar detalles de cara a las elecciones presidenciales de 2018.

El primer consenso al que se llegó es que deberá definirse el mecanismo para que de la coalición que lideró el NO en el plebiscito del año pasado surja un candidato único para la primera vuelta.

El motivo es elemental: con candidato elegido entre los sectores que se impusieron en el plebiscito, las posibilidades de ganar en la primera vuelta son reales. Ante la multiplicidad de aspirantes que habrá en la otra orilla –por lo menos 5: Petro, Robledo, el candidato del partido Verde, el candidato del partido liberal y Germán Vargas Lleras-, un candidato que emane de los sectores que se opusieron a los acuerdos de La Habana tendrá el camino despejado para alzarse con la victoria en la primera vuelta de 2018.

El problema que surge no es por falta de voluntad sino por motivos de mecánica y de realidad política. Se ha pensado en adelantar una consulta interpartidista para elegir al candidato. En ella podrán correr el candidato que presente el Centro Democrático, posiblemente Alejandro Ordóñez que se presentaría con firmas y tal vez Martha Lucía Ramírez, respaldada por el sector del partido conservador que lidera el expresidente Pastrana. La exministra Ramírez también se presentaría por firmas.

El sentido de la consulta interpartidista es que el ganador se quedará con el respaldo de quienes resulten derrotados. Hasta ahí el asunto parece no tener mayores dificultades.

El problema grave está en los terrenos del Centro Democrático, partido que, hasta ahora, tiene 3 precandidatos: Carlos Holmes Trujillo, Iván Duque y Óscar Iván Zuluaga.

No tiene mucho sentido que a la consulta interpartidistas el Centro Democrático llegue con 3 aspirantes. Aquello sería poco inteligente. Ningún partido compite contra otros, dividiendo sus propios votos.

Lo prudente es que a la consulta interpartidista, el partido del presidente Uribe concurra con un candidato.

Algunos sectores del NO han propuesto que el candidato se seleccione a través de una encuesta o de varias encuestas regionales. Ese procedimiento no despierta mucho entusiasmo en muchos de los precandidatos que quieren hacerse contar con votos emitidos por personas de carne y hueso en vez de depositar su suerte en un procedimiento estadístico que no genera mucha confianza.

Al parecer existe consenso entre los precandidatos uribistas respecto de seleccionar al candidato a través de un mecanismo abierto y democrático. Iván Duque propone una consulta popular y Carlos Holmes Trujillo ha sugerido incorporar un mecanismo de elecciones primarias en distintas regiones del país.

Lo cierto es que, como están las cosas, el Centro Democrático tendría que adelantar una consulta popular en octubre de este año para escoger en ella a su candidato. Luego, en marzo –el mismo día de las elecciones parlamentarias- participar en la consulta interpartidista y a partir de ese momento comenzar a trabajar denodadamente con el candidato triunfador en la consulta interpartidista para ganar las elecciones en la primera vuelta que tendrá lugar en mayo del año entrante.

El camino es largo y las dificultades no son pocas pero como le explicó a LOS IRREVERENTES un experto en derecho electoral: “no podemos ocultar que los candidatos del CD tiene un nivel de reconocimiento y una intención de voto muy baja. El simple hecho de participar en distintas elecciones ‘primarias’, son una estupenda forma de hacerse conocer y de exponer ante el país su plataforma política”.

Teniendo definido el asunto fundamental: llegar a la primera vuelta con un candidato de consenso de la coalición del NO, los aspectos de mecánica, aunque importantes, no dejan de ser temas accesorios frente a los cuales todos los aspirantes deben proceder con generosidad y sensatez.

@IrreverentesCol

Publicado: marzo 6 de 2017