¿Por qué Maduro no es el presidente legítimo de Venezuela? Maduro no lo es pues salió elegido en las elecciones fraudulentas del 20 de mayo del 2018. Dichas elecciones fueron convocadas por la Asamblea Nacional Constituyente, la cual es controlada por Maduro y no es un organismo electoral. La constitución venezolana dicta que debe ser un organismo electoral el que convoque a las elecciones. Eso ya mancha de ilegalidad las elecciones.

Al terminar entonces el período presidencial constitucional de Maduro este dejó de ser el presidente legítimo y se volvió un usurpador del poder. Por ese motivo el presidente de la Asamblea Nacional (AN) venezolana, que en ese momento era Juan Guaidó, anunció que asumía la presidencia interina de acuerdo a los artículos 233, 333 y 350 de la Constitución venezolana. Esto también amparado en que la oposición es la mayoría en la Asamblea Nacional.

Muchos países, entre ellos Colombia, han reconocido la legitimidad de Guaidó, pero, como era de esperarse, los gobiernos de izquierda siguen reconociendo a Maduro como presidente a pesar del fraude bien documentado. Además, no nos olvidemos de los regalos en petróleo y dinero que hace Venezuela a esos gobiernos.

A diferencia del caso boliviano en el que la policía y las fuerzas militares reconocieron el fraude de Evo Morales y apoyaron la transición, en Venezuela los militares siguen apoyando al usurpador Maduro.

Aida Merlano es entonces un caso complejo. Le da a Maduro la posibilidad de burlarse de Duque y de demostrar que quien gobierna no es Guaidó. Además, le da a la izquierda, empezando por Gustavo Petro, el combustible para buscar desacreditar a Duque y a su postura férrea contra Maduro. Hemos visto en las redes sociales las burlas de todos los calibres contra Duque. Volviendo a Petro, no olvidemos que él está buscando como ensuciar la posible candidatura presidencial de Alejandro Char y ya dijo -sin pruebas de ninguna clase- que Aida Merlano tenía información contra Char.

Pero al margen del caso de Aida Merlano debemos ser coherentes con la posición contra el dictador que cada día causa muertos en Venezuela por desnutrición, falta de medicamentos, inseguridad y eso sin contar con los presos políticos, permitir que Venezuela sea un santuario para las FARC y el ELN y grupos terroristas internacionales como Hizbolla y facilitar el tráfico de drogas por el territorio venezolano.

Si Maduro decide dar asilo político a Aida Merlano estará confirmando que lo que desea es poner el dedo en la llaga de las relaciones entre los dos países. Pero si Maduro decide deportarla o extraditarla estará mostrando que el que manda en Venezuela no es Guaidó sino él. Sea como sea la izquierda amiga de Maduro aprovechará para pisotear a Duque.

Aida Merlano les cayó del cielo. Literal.

@ghitis

Publicado: febrero 3 de 2020