El colapso del sistema de alcantarillado de Santa Marta es igual al problema de desabastecimiento de agua. Ninguno de los dos, a pesar de ser inconvenientes estructurales, han recibido la atención de los tres últimos alcaldes: Carlos Caicedo, Rafael Martínez y Virna Johnson.

A pesar de que es evidente que las calles inundadas con aguas negras, impactan negativamente en el desarrollo de Santa Marta, esta situación no la ha resuelto la Banda Caicedo a pesar de llevar 10 años en el poder, porque no le produce ningún dividendo de tipo electoral.

Está claro que el 90 % de las obras que resolverían la complicación que generan las aguas servidas comprende el soterramiento de tuberías, las cuales, al no estar a la vista de la gente, le impiden al modelo populista que nos gobierna, hacer su habitual show mediático y circense.

A Carlos Caicedo, el cabecilla principal de la banda y sus títeres : Rafael Martínez y Virna Jhonson, les gustan las obras que no generan desarrollo ni mejoran la calidad de vida de la gente. Se han dedicado a cosas de forma y no han atendido los problemas de fondo.

Llevan una década sin mirar hacia el interior de las casas de las personas. Le han robado a la ciudadanía la posibilidad de tener calidad de vida. Se niegan a que en cada hogar haya un servicio de agua potable que llegue por las plumas y de alcantarillado que fluya sin contratiempos.

Las aguas que inundaron a Santa Marta afectó a todos. Aquel que tenía que andar las calles sorteó la inmundicia de los charcos. Quienes se ganan el sustento en los espacios públicos padecieron la asquerosidad que flotaba en el ambiente. ¡Nos tocó caminar sobre deposiciones!

Santa Marta es una ciudad de vocación turística, por lo tanto, debe verse bonita, presentable y con solución estructural a sus problemas de fondo para quienes la visitan viniendo del exterior o de otras ciudades de Colombia. Los reportes de prensa, entre la semana pasada y esta, mostraron una cruda y triste realidad que vivimos, culpa de quienes nos han gobernado en los últimos 10 años.

En la semana de receso escolar eso fue lo que experimentamos todos. La mala leche de Carlos Caicedo, el cabecilla principal de la Banda y sus títeres políticos: Rafael Martínez y Virna Johnson; 10 años después tiene a Santa Marta más insegura, con mayor desempleo y pobreza, con puestos de salud e infraestructuras educativas empañadas en corrupción, sin agua potable y con las calles llenas de agua de mierda.

@LuisMiguelCotes

Publicado: octubre 21 de 2021