Es evidente el sesgo con el que unos sectores definidos del santismo, han demandado la cabeza del gerente de RTVC –Radio Televisión de Colombia-, Juan Pablo Bieri, un periodista de amplísima trayectoria y probada honestidad.

En su profesión, Bieri era una persona con su vida organizada, exitosa y apacible. Para prestarle un servicio al país, aceptó el ofrecimiento que le hizo el presidente Duque para que asumiera las riendas de RTVC, una de las entidades más corrompidas durante el régimen santista.

Hay que decirlo: en los 8 años de Juan Manuel Santos, la RTVC se convirtió en una nauseabunda agencia de propaganda y agitación de la política de sometimiento del Estado ante la banda terrorista Farc.

Así mismo, su presupuesto, que debía destinarse a la producción de piezas de televisión y radio de interés nacional, se utilizó alevosamente para sobornar conciencias y comprar apoyos de activistas del cuestionado e ilegítimo proceso con la banda terrorista Farc.

Desde su llegada a la entidad, Bieri empezó a enterarse de hechos de corrupción que necesariamente deben ser investigados y ejemplarmente castigados por la justicia.

Contratos a granel, suscritos con personas o empresas sin idoneidad alguna, fueron una dolorosa vena rota estimulada durante las gerencias de la RTVC impuestos por Santos.

Resultaba indignante la programación de los canales públicos colombianos. En esos 8 años, estos se convirtieron en herramientas para la introducción en sociedad de los terroristas de las Farc, a los que presentaron como si se tratara de dirigentes políticos e ideológicos legítimos, cuando todo el país sabe que en efecto se trataba de unos brutales narcoterroristas.

La ley habilita al gerente de RTVC para participar en la elaboración de la parrilla de emisiones de programas. Y Bieri, en cumplimiento de sus funciones, además de denunciar la corrupción que encontró, se dedicó a reorganizar la programación de los canales públicos de televisión.

Su gestión, como es natural, despertó angustia en quienes se favorecieron de la corrupción. Se inventaron censuras, lo grabaron ilegalmente, lo descontextualizaron, hasta llevar esta situación a un punto de no retorno que se tradujo en su renuncia irrevocable al cargo que estaba desempeñando con total solvencia.

La salida de Juan Pablo Bieri de la gerencia de RTVC es, ante todo, una gran pérdida para el gobierno, que no tendrá en su equipo a una persona íntegra que entiende de periodismo y abomina la corrupción.

@IrreverentesCol

Publicado: enero 30 de 2019