“Los clásicos tenían razón cuando decían que la lucha por el poder saca a relucir lo peor de la condición humana” Juan Manuel Santos. Esta fue la respuesta del presidente de la República a la pregunta del periodista Néstor Morales sobre los trinos del exembajador Juan Carlos Pinzón (Ver Tweet @PinzonBueno).

Es normal que el presidente Santos utilice improperios para referirse a sus opositores, lo volvió a hacer en la polémica entrevista ofrecida a Blu Radio; en esa entrevista también descalificó la alianza Uribe-Pastrana al señalarla que se movía por sentimientos negativos, “odio, los celos, el egoísmo, sentimientos negativos que son muy poderosos, pero destructivos”. La respuesta de Santos para desacreditar la posición asumida por Juan Carlos Pinzón frente al desarme de las Farc no puede asumirse como un distanciamiento ideológico y político entre Santos y Pinzón como lo pretenden mostrar varios analistas: ahí existe otro propósito y de gran calado.

Juan Carlos Pinzón es un hombre inteligente, frio y calculador, formado para moverse con astucia en los círculos más exigentes de poder, reclutado por la Fundación Buen Gobierno, fachada “académica” del Presidente Santos para mutar por los gobiernos de Gaviria, Pastrana y Uribe con el libreto tecnócrata de la tercera vía. Juan Carlos Pinzón ha sido la sombra de Santos: fue su viceministro de hacienda (Pastrana), su viceministro de defensa (Uribe), y en su gobierno fue su secretario general, su ministro de defensa y embajador de Colombia en EE.UU (Ver El discípulo del presidente renuncia).

“La lucha por el poder” no puede trastornar de la noche a la mañana a un hombre que ha convivido con el poder y de poder. Pinzón sabe lo que hace y lo que escribe, en el caso que nos ocupa, es el inicio de una estrategia de alto calibre, fabricada y estructurada por los mismos que diseñaron la acción criminal del hacker. Santos junto a su equipo político y estratégico saben que el resultado del plebiscito, la impopularidad presidencial, el rechazo contra las Farc y la crisis económica e institucional lo imposibilitan para ungir con posibilidades de éxito a su candidato presidencial. Ellos saben cómo lo indican las encuestas y el sentir de la calle que la fuerza ideológica y política de centro derecha es la opción más fuerte y en crecimiento para ganar las elecciones del 2018.

El anuncio oficial de la gran alianza de las fuerzas que participaron en la campaña del NO lideradas bajo la jefatura natural de los expresidentes Uribe y Pastrana prendió las alertas en la Casa de Nariño y de inmediato adelantaron la operación de minado en materia ideológica y electoral de la coalición de centro de derecha y para lograr ese propósito nadie mejor que Juan Carlos Pinzón a quien no le es difícil comportarse y mostrarse con talante de centro derecha. En los próximos días el exministro Pinzón agudizara su críticas y objeciones contra el proceso de paz, se mostrará defensor y garante de las Fuerzas Militares ante el cadalso que representa para ellos la JEP, y lo presentaran como el precandidato experto y necesario para solucionar los graves problemas de seguridad urbana que padecemos.

Los estrategas de Santos y Pinzón saben que deben fisurar el discurso de Uribe que goza de credibilidad y confianza entre los colombianos, pero etéreo a la hora de endosarlo a los precandidatos del Centro Democrático. La misión es clara, Pinzón sabe a la perfección que su tarea electoral es conquistar en los próximos meses sectores representativos de centro derecha y de la opinión para consolidar un bloque que permita erosionar la gran coalición de los expresidentes paralelo a la campaña de   estigmatización que adelantaran los medios de comunicación que la calificaran de extrema derecha y de aliados de la guerra.

Pinzón es el artilugio para desestabilizar al uribismo y a la alianza de centro derecha, es necesario decir las cosas por su nombre y color para no encontrar sorpresas en el duro camino que se debe recorrer para alcanzar el triunfo presidencial: estamos ante la presencia de un nuevo Santos en la figura de un hombre que literalmente no se despeina.

@LaureanoTirado

Publicado: julio 3 de 2017