“Nos duele que después de haber dicho tantas veces que iba a comparecer, no esté presente en una diligencia que además era importante para él  (…) la Corte Suprema de Justicia actuó correctamente (…) respetando los derechos fundamentales (…) Lo que pasa es que de pronto, sí hubo abuso de parte de él haciéndole creer a la Corte que vendría (…) traicionó (Santrich) esa confianza que se le dio (…) este error nos duele a todos pero es él quien se está haciendo daño”. (Álvaro García, presidente de la Corte Suprema de Justicia)

Magistrado, alias “Santrich”, “de pronto” como que sí abusó y “traicionó esa confianza que se le dio”, sí, porque esa es su condición, él es un bandido de talla mayor de  la tenebrosa banda narcoterrorista FARC, y, además, porque está pedido en extradición por una Corte de Distrito de los Estados Unidos, por delito de narcotráfico y las pruebas que hay en su  en su contra son tantas y tan evidentes como que el ex Fiscal Humberto Martínez, se atreviera a decir que “muy pocos casos tienen tanta acreditación probatoria como este”.

Claro que el bandido “Santrich” les tenía que prometer el oro y el moro. Ya había logrado salir airoso de la cárcel gracias a los denodados favores de la JEP, que recurrió a cuanta leguleyada había para dejarlo libre y exonerado de culpa. Había conseguido pasar por el Consejo de Estado y salir curul en mano  sin importarles que fuera un delincuente pedido en extradición. Obviamente, a ustedes, como respetable aforado, tenía que asegurarles que acataría todos y cada uno de sus requerimientos, hacerse el cieguito desvalido y bueno, para que lo dejaran libre para idear y ejecutar lo que hizo: ¡volarse!

Lo extraño aquí y que, naturalmente, se presta para suspicacias, es que un ente como la Sala de Instrucción acostumbrado a lidiar con delincuentes, mentirosos todos, actuara con esa candidez, por no llamarlo de otra manera, máxime, conociendo el historial y sabiendo los alcances del personaje que tenía entre manos, tardara en llamarlo a indagatoria y no considerara necesaria la detención preventiva. Muy raro que no previeron lo que casi todos los ciudadanos, con conocimiento de causa, presentimos que sucedería.

¡Ah! Pero ahora cuando ya lo supieron inalcanzable, puesto que según fuentes oficiales está en Venezuela, reunido con su carnal y cómplice del negocio de emprendimiento de siembra de televisores de alta calidad, “Iván Márquez” y con otros diez bandidos que también se fueron, ahí si expresaron preocupación y dictaron orden de captura con circular roja de Interpol incluida. ¡Ya para qué! ¿Interpol en Venezuela?

Este despropósito es responsabilidad de la Altas Cortes amangualadas para proteger el adefesio de La Habana.

Si la Corte Suprema de justicia dice sentirse burlada por un narcoterrorista, la mayoría de los colombianos nos sentimos burlados por la totalidad de la Justicia.

@cdetoro

Publicado: julio 13 de 2019