Presentamos el nuevo jarabe contra los males del marxismo cultural, el matoneo y lo políticamente correcto, eficaz respuesta popular que supera todas las encuestas: ¡llegó Brexit-No-Trump!

¿Es habitante de un país que tiene en el corazón de sus ciudadanos el orgullo de pertenecer a una cultura que se ha construido con esmero, siguiendo el sentido común y la tradición oral, desmarcándose de sus vecinos y compartiendo una historia apasionante con el mundo, el mismo que todavía ve sus logros con admiración? Para usted está dedicada la primera parte de los excipientes de este jarabe único… Brexit, que en pequeñas cantidades, se puede suministrar preferiblemente en referéndums. Sea previsivo, porque una sola cucharada, puede provocar renuncias en las cabezas más importantes del gobierno… ¡Las primeras dosis se hicieron sentir en el Reino Unido, con lujo de detalles! (Gracias a David Cameron por su ejemplo para el mundo. Gran señor y líder político).

¿Padeció el matoneo propagandístico, mediático y gubernamental más empalagoso de la historia colombiana? ¿Fue testigo de la mayor distribución de “mermelada”, reflejo de un gasto público, desbordado e irrespetuoso, por parte de un Nobel de la Paz, que tuvo el descaro de crear espacios para hacer suculentos negocios petroleros, ofrecidos a quienes le concedieron tan anhelado galardón? ¿Jamás se sintió representado en La Habana por las “víctimas de las FARC”? ¿Fue tildado de enemigo de la Paz y al final terminó depositando su voto negativo ante una mala propuesta?

Tómese este momento con calma. Para usted fue pensado el segundo excipiente de este poderoso jarabe: No, elemento que se administra en plebiscitos de largo alcance, a pesar de las carantoñas, alegatos y pucheros de los derrotados. Evite descuidar los efectos secundarios. Esté atento a la evolución del tratamiento. Vigile su correcta aplicación. Usted hace parte del país que se mamó de los políticos vagabundos. (Recuerde que desde este año la mayoría silenciosa no se va a dejar contar más por los encuestadores).

¿Se alarmó al máximo, cuando escuchó las declaraciones de la candidata presidencial demócrata de los Estados Unidos, quien afirmó que legalizaría el aborto hasta el octavo mes de gestación? ¿Hizo parte de esa avalancha de gente que llenó diferentes lugares para escuchar al magnate de cabello alborotado, ese hombre de televisión, desabrochado y sagaz, que tocó las fibras de eso que llaman el “gringo promedio”? ¿Se cansó de ver cómo sus valores nacionales han sido atacados, en los últimos 8 años, por una política light, cercana a Cuba y un tanto mamerta?

¿Prefirió una propuesta ideológica simple, que se puede ver reflejada en el día a día, recuperando el bienestar económico de la gente del común, asunto lejano a las cifras macroeconómicas, que desconocen la caída del amado dólar en detrimento del poder adquisitivo de los ciudadanos?

¡No se afane más, porque el pueblo americano agarró a “trumpadas” la actual coyuntura de su país! Trump, tercer excipiente de este jarabe sin precedentes, hará de las suyas… Prepárese, porque desde el 20 de enero de 2017, cambiará la historia para todos.

Con todo respeto: ¿Los efectos de este jarabe no constituyen suficiente mensaje para el establishment mundial? Que se agarren finito la ONU y el resto de organismos internacionales, porque ya entendimos que sus intereses no son los de la mayoría. ¿Preservar la paz mundial es sinónimo de arrasar con los valores familiares, aniquilar la vida humana de los no nacidos y atentar contra el elemental derecho de ser hombre o mujer, tal como Dios nos ha creado? ¿Cómo imaginar un mundo sin marxismo cultural? Ese es el reto.

¡Brexit-No-Trump, jarabe! Una medicina que le dará la vuelta al mundo. Conserve su derecha.

@tamayocollins