La visita que esta semana realizó el Presidente electo, Iván Duque, a Washington no fue un mero acto de formalidad y pantomima diplomática de la que nos acostumbró Juan Manuel Santos en sus interminables viajes internacionales donde su ego se inflaba cada vez más mientras, paralelamente, el futuro de Colombia decrecía progresivamente.

Por el contrario, el conjunto de reuniones que sostuvo el próximo gobernante del País son fundamentales para reactivar una relación internacional con nuestro mayor aliado político, militar y económico y que como consecuencia de las interminables concesiones con las Farc se estaba resquebrajando cada vez más.

En efecto, la relación con Estados Unidos es fundamental para el devenir de la Patria. Cerca del 28% de nuestras exportaciones van a ese País y alrededor de 400 millones de dólares están a punto de aprobarse en el Congreso americano como paquete de ayuda internacional a Colombia para el 2019, solo por mencionar unas pocas cifras.

Sin embargo, más allá de analizar indicadores económicos es necesario señalar que  ambos Países comparten un enemigo común que afecta notablemente a sus habitantes: el narcotráfico, el cual lleva a la mendicidad de la adicción a ciudadanos inocentes que caen en ese flagelo mientras acarrea violencia y muerte en el campo colombiano.

Como tal, es evidente que la estrategia anti drogas de este Gobierno fue, sencillamente, un completo fracaso. La debilidad de carácter y las concesiones exageradas que se dieron en el proceso de La Habana llevaron a aumentar exponencialmente los cultivos ilícitos en el País mientras se profesaban falsas cátedras de paz en los eventos internacionales.

Efectivamente, es necesario que retorne la mano dura en la lucha contra las drogas, no porque Estados Unidos lo exija, sino porque ha sido la única forma comprobada en que se puede detener el crecimiento de una actividad criminal que, al final de todo, termina llevándose miles de vidas al año mientras la delincuencia se enriquece.

Para ello, es fundamental contar con el apoyo del Gobierno americano. Una decidida labor conjunta entre ambas naciones en este aspecto permitirá, de una vez por todas, combatir con determinación un mal que afecta por igual a las calles de Manhattan y a los colegios de nuestros niños en Colombia.

Iván Duque ha comenzado, sin lugar a dudas, a tomar las acciones necesarias para encarrilar de nuevo el rumbo de un País que estaba perdido y que imploraba un firme liderazgo en pro de las causas más justas y no motivado por saciar motivaciones personales.

@Tatacabello

Publicado: julio 6 de 2018