Ante el auge de la Economía Digital y la Economía Naranja, Bogotá no puede ser ajena al papel determinante que el emprendimiento puede jugar para la generación de riqueza, la colocación de nuevos puestos de trabajo y el aporte a la solución tecnológica de problemas sociales. Nos encontramos ante una gran oportunidad de aprovechar todo el potencial que brindan nuestros jóvenes con sus ideas transformadoras de negocios y la infraestructura ofrecida desde la perspectiva pública y privada para convertir sus proyectos en escenarios viables y sostenibles.

En la actualidad, el Gobierno Nacional incluyó en el articulado del Plan Nacional de Desarrollo (PND) todo un compendio de iniciativas que fomentarán el emprendimiento como uno de los ejes trascendentales para el crecimiento del país: estímulos tributarios, acceso a financiamiento, aceleradoras empresariales, ruedas de negocios y programas de cooperación. Desde lo local, Bogotá también es ejemplo de apoyo a los emprendedores: auge del coworking, conectividad, capacitaciones permanentes de diferentes entidades donde se destaca la Cámara de Comercio y espacios de intercambio de información y networking.

Sin embargo, tenemos grandes desafíos. No podemos permitir que los proyectos de emprendimiento desfallezcan en el primer año, como sucede con el 70% de las empresas creadas cada año, por cuenta de su asfixia financiera o la falta de acceso a la información. En la mayoría de los casos, las empresas sufren por falta de planeación financiera, promoción de sus ideas, y por el  desconocimiento frente a toda la oferta de bienes y servicios del Estado y el Distrito para acompañarlos en su sostenibilidad en los primeros años.

A los emprendedores debemos rodearlos. Como microempresas son los primeros generadores de empleo en la estructura empresarial del país y luego, con su maduración, se convierten en soporte de innovación y futuro para nuestra economía. Nada más prioritario que concentrar todos esos apoyos que como país, Distrito, cooperación internacional y sector privado se pueden otorgar a los emprendedores a través de un solo foco articulador.

En materia de industrias creativas, para no ir tan lejos, Bogotá reúne más del 90% de las compañías registradas. Enorme compromiso tenemos quienes creemos que se puede hacer de la capital del país una ciudad inteligente que ofrezca condiciones favorables a sus emprendores, fomentando la apropiación de tecnología, la consecución de nuevos mercados y estímulos tributarios que les permita a las ideas de negocio superar la prueba de sobrevivencia de sus  primeros tres años.

Ese trabajo articulado entre todas las partes es el que puede generar que los sueños de tantos jóvenes se materialicen en ideas de negocio sostenibles y exitosas en el tiempo. Gran ejemplo nos han dado cientos de emprendedores que hoy están generando una dinámica positiva en Bogotá como es el caso de Rappi o Tapsi. Y en ese desafío acompañaremos con compromiso quienes creemos que Bogotá tiene las condiciones para ser referente internacional.

@SimonOsorioJ

Publicado: abril 25 de 2019