Todos sabemos que las caletas de las Farc no sólo contienen armas y que hasta ahora se rehusan a entregar.

Les tengo que confesar que se me revuelve el estómago cada vez que oigo la palabra paz en boca de Juan Manuel Santos. La forma como la dice, pronunciando la “S” suspendida durante dos segundos, y la forma como la utiliza, para justificar todos sus actos de corrupción, de ineptitud y de traición al entregar nuestro país a las Farc, uno de los tantos grupos generadores de violencia y de terror.

Las Farc y el ELN se crearon bajo la premisa de una lucha para llegar al poder e implantar el sistema comunista, sistema que fue probado y descartado en otros países al demostrarse que lo único que generaba era miseria. El único país que se petrificó en el tiempo y continuó con el sistema comunista fue Cuba. Los hermanos Castro se dieron a la tarea de infundir  terror dentro de la población cubana hasta convertirla en una masa inerme incapaz de levantarse contra la tiranía que los aisló del mundo moderno y los convirtió en reliquias dignas de un museo, un museo deprimente.

Los hermanos Castro, cuya ambición no ha tenido límites, siempre tuvieron la meta de implantar su régimen en otros países de Latinoamérica. Habían encontrado la fórmula perfecta para sembrarse en un pueblo, despojarlo de su alma y enquistarse como el cáncer más letal.  Encontraron el aliado perfecto para lograr su cometido, Hugo Chávez Frías. Es así como empezó la era del régimen Castrochavista que no es nada distinto a una banda criminal inescrupulosa con un único objetivo: no volver a perder una elección. Miles de millones de dólares que han debido destinarse al progreso y bienestar del pueblo venezolano se han utilizado para comprar democracias y para sostener a la parásita Cuba.

Ahora, esa parásita Cuba tiene sus ojos puestos en el país que durante décadas ha sido su “Bocatto di Cardinale”: Colombia.  Un bocado suntuoso e inalcanzable por el que Cuba lleva décadas salivándose.  Gracias al acuerdo de impunidad con las Farc, se le abrió la puerta al régimen.

Algunos de mis estimados lectores pensarán que el hecho de darle elegibilidad política a los cabecillas de las Farc no necesariamente significa que vayan a tener acceso al poder. A esos incautos o ilusos respetuosamente les recuerdo que la elegibilidad política es precisamente tener acceso al poder, especialmente en este país amnésico en el cual las Farc actualmente superan a Juan Manuel Santos en las mediciones de popularidad. A esas personas también les sugiero que visiten cualquier universidad pública del país para que se den cuenta de que el trabajo de adoctrinamiento ha sido tristemente eficaz. Nuestros jóvenes están convencidos de las bondades del comunismo y no se molestan por ocultarlo. También me permito recordarles que para llegar al congreso las Farc no tendrán que mover un dedo. Por cuenta del acuerdo Santista tienen “derecho” a un número importante de curules sin necesidad de sacar un solo voto. Además, cuentan con unas prerrogativas que cualquier partido político envidiaría, como dinero y emisoras radiales en todo el país. Por encima de todas estas prerrogativas las Farc aun infunden terror en las comunidades. Pregúntense si algún poblador que ha sido sometido al constante accionar delictivo de las Farc se atrevería a llevarles la contraria en el evento en que lleguen a solicitarle su voto.

Hace pocos días me enteré de que en algunas casas de cambio en Barranquilla están llegando personas para cambiar dólares extrañamente sucios y arrugados. Los valores no superan los 6 mil dólares, pero llama la atención la frecuencia con la que cambian estas sumas que no levantan sospechas. Cuando el administrador de una de esas casas de cambio se atrevió a preguntar sobre la procedencia del dinero, la respuesta fue que mejor no preguntara y que no se extrañara de que llegarán más personas con ese tipo de dólares. Todos sabemos que las caletas de las Farc no sólo contienen armas y que hasta ahora se han rehusado a entregar la fortuna amasada durante décadas de narcotráfico, secuestros, extorsiones etc. Si mis sospechas se confirman que este dinero sucio y arrugado viene de las caletas de las Farc, no habrá límites para que las Farc accedan al verdadero poder y con ellas le den vía libre al régimen Castrochavista.

@ANIABELLO_R

Publicado: mayo 19 de 2017