La mamertería extremista, esa misma que hace politiquería de la más ruin y barata con la supuesta defensa del medio ambiente, está rasgándose las vestiduras por cuenta de la aprobación de una norma en el plan de desarrollo que permite la exploración de hidrocarburos mediante la implementación de la estimulación hidráulica, conocida como “fracking”. 

Lo cierto es que en Colombia hace muchos años no se descubre un nuevo yacimiento significativo, que garantice un aumento importante en nuestras reservas de gas o petróleo. 

De acuerdo con los estudios más serios de la industria, estamos a muy pocos años de pasar de ser un país productor, para convertirnos en importadores de petróleo. 

Aquel es un panorama totalmente angustiante. No podemos perder de perspectiva que nuestra economía depende en muy buena medida del petróleo y del gas. Gracias a ello, el país recibe más de $30 billones de pesos al año. 

En Estados Unidos no le dieron vueltas al asunto. Los números no engañan. De acuerdo con la experta estadounidense Bethany McLean, autora de numerosos libros -entre ellos “Saudi America”- en el año 2006, su país importaba dos terceras partes del petróleo y gas que necesitaba. 

Gracias a la implementación del denominado “fracking”, en 2018 Estados Unidos importó menos de una tercera parte de los hidrocarburos que consume diariamente. La producción de petróleo llegó a 10 millones de barriles diarios y en menos de 6 meses, se estima que se haya alcanzado la meta de los 11 millones.

El panorama es tan halagüeño que la “Administración de Información Energética” prevé que en el año 2022, los Estados Unidos serán un país “netamente exportador de petróleo”. Y todo, gracias al “fracking”.

La Asociación Colombiana de Petróleo -ACP- ha concluido que Colombia podría llegar a triplicar su capacidad de producción gracias a los yacimientos no convencionales, los cuales necesariamente deben ser explotados con la implementación de nuevas tecnologías, como la estimulación hidráulica. De no hacerlo, la caída en los ingresos de la nación será evidente y se abrirá un boquete en las finanzas públicas muy difícil de subsanar. 

Ahora bien: en días pasados fue presentado un estudio muy profundo, elaborado por un grupo de expertos, el cual concluye, entre muchas otras cosas, que antes de pensar en la explotación comercial de los yacimientos no convencionales, es fundamental llevar a cabo programas piloto de exploración, en los que se pueda evaluar el impacto ambiental de los mismos. 

Hasta no determinar si realmente hay un daño irreversible por cuenta de la implementación del “fracking, no es prudente empezar a desarrollar los campos de yacimientos no convencionales a largo plazo, utilizando dicha tecnología. 

Este no puede ser un asunto de discurso mamerto, lleno de mentiras y manipulaciones. El país cuenta con unas riquezas que deben ser explotadas responsable, pero eficientemente. No podemos permitirnos el lujo de dejar que la producción de hidrocarburos se vaya al piso, con las consecuencias que eso traería en materia económica. 

En diálogo con LOS IRREVERENTES, el presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, Luis Miguel Morelli, sin duda uno de los más claros exponentes de la política minera y energética del gobierno Duque, manifestó que “Colombia ya cuenta con una legislación robusta para la exploración de los yacimientos no convencionales y con entidades que vigilan con mucho rigor el estricto cumplimiento de la normatividad medioambiental. Mundialmente, el ‘fracking’ ha demostrado sus beneficios. Miremos el ejemplo de los Estados Unidos que está ubicado en el primer lugar de producción de hidrocarburos, gracias a esa tecnología”.

Bien que el plan de desarrollo haya dejado abierta la puerta para la incorporación del “fracking” y mucho mejor que antes de empezar a explotar los yacimientos no convencionales, se tramiten las licencias ambientales correspondientes y se pongan en marcha, en el término de la distancia, los proyectos experimentales que fueron recomendados. El resultado de los mismos es previsible: el “fracking”, bien utilizado, con los controles obvios, será una bendición para Colombia.

@IrreverentesCol

Publicado: mayo 6 de 2019