Cayó el procurador Alejandro Ordóñez y muchos celebraron. Y lo hicieron incoherentemente aquellos que hablan de perdón, de reconciliación, de reencuentro, de amor, de la vida, de la libertad y de la paz.

Ellos, los incoherentes, viralizaron y convirtieron en fiesta nacional una decisión judicial bastante controvertida y muy inoportuna dado el momento del país y la posición del jefe del Ministerio Público frente al proceso de paz.

El doctor Ordóñez ha sido claro en que acatará la decisión sin oponerse a ella por ningún medio legal a su alcance que demore su salida. Una postura muy adecuada que merece mi respeto y el de cualquiera.

El NO a los acuerdos de La Habana, el NO a que las Farc laven su dinero, el NO a que delincuentes de lesa humanidad no paguen una sanción severa, el NO a que delincuentes que ultrajaron mujeres y niños, secuestraron, mataron, reclutaron menores, extorsionaron y aun trafican con droga participen libremente en política tiene un nuevo aliado: el hasta el miércoles procurador general.

Bienvenido doctor Ordóñez a la campaña por una Colombia mejor y en paz verdadera y estable. Esa Colombia que se va a conseguir no regalándoles el país a los terroristas sino negociando de verdad y haciendo respetar la Constitución del 91, no imponiendo la nueva de las Farc redactada en Cuba.

Al doctor Ordóñez le critico públicamente su oposición al reconocimiento de los derechos de parejas del mismo sexo, a que se casen y a que adopten, entre otras muchas posturas.

Sin embargo, su posición frente a los acuerdos de la capital cubana la comparto a plenitud.

La demanda del doctor Rodrigo Uprimny la leí con mucho detenimiento. A él lo considero un intelectual valioso y he debatido con él con ideas, como es su costumbre y la mía.

Su demanda a la reelección de Ordóñez logró que el jefe del Ministerio Público fuera reiterado por diversas razones que no compartimos del todo. Ahora, como académico y estudioso que es, le pido que tenga la misma vehemencia para demandar la controvertida e irregular elección del defensor del Pueblo porque la defensa de los derechos humanos debe ser coherente. Además, ¿por qué nadie demandó la reelección de Edgardo Maya Villazón?

Se viene ahora la elección del nuevo procurador. Ya el Consejo de Estado ternó al exministro Fernando Carrillo. Conozco sobre sus calidades y cualidades. Es ponderado, respetuoso, académicamente sólido, con experiencia y sé que lucharía por la defensa de la Constitución, como lo hizo en el 91 desde el movimiento de la Séptima Papeleta.

El otro componente de esa terna lo debe elegir la Corte Suprema de Justicia. Según leemos hay tres candidatos fuertes: Humberto Sierra Porto, Wilson Ruiz y sí, aunque no lo crean, Jorge Perdomo. ¿Cuál Jorge Perdomo? El que hasta hace poco fue cabeza de la Fiscalía General pero no creo que vayan a poner a defender los derechos a quien ha demostrado poco respeto frente a ellos.

Por último, el presidente Juan Manuel Santos debe nominar a otro aspirante a Procurador General. Dicen que el ungido será Eduardo Pizano, un hombre sin ninguna experiencia para el cargo que aspira a ocupar. Si es cierto lo publicado en este mismo portal, sería un error ternar a quien no cuenta con la experiencia real para este importante puesto. Pero no sería la primera vez. Eso ya se ha visto en otros cargos en este gobierno.

Imposible señor Presidente que entre los respetados miembros del Partido Conservador no haya un jurista que tenga las calidades para ser procurador. Imposible que no tengan en sus filas a una persona con excelentes calidades humanas, académicas y religiosas que, sin importar sus posturas personales, se ocupe únicamente de defender los derechos de los colombianos desde este cargo.

Esta nueva Procuraduría se merece un hombre o una mujer que tengan una experiencia que les permita desempeñarse intachablemente en el cargo, que cambien las cosas que venían mal y sigan con las que venían funcionando adecuadamente. Alguien que sin dudar escuche todas las posiciones y no se quede con una sola.

Señor Presidente: lo invito a que abra sus ojos ante las personas que vale la pena tener en cuenta, a las personas capaces, preparadas, consagradas, comprometidas, eficaces y que entreguen los resultados que los colombianos esperamos de una Procuraduría.

 

@CancinoAbog