Dicho centro cuenta con más de mil cámaras de vigilancia a su disposición, que permitirán adelantar acciones contra la criminalidad.

Esta semana la Administración Distrital de Bogotá anunció la entrada en funcionamiento del C-4: Centro de Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo. En este se van a articular todas las operaciones de seguridad, convivencia, ambientales y sanitarias de la ciudad.

Dicho centro de operaciones, además de integrar en un mismo sitio a la Línea de Emergencias 123, al Cuerpo de Bomberos, al Idiger y al Cad de la Policía, también cuenta con más de mil cámaras de vigilancia a su disposición, que permitirán adelantar acciones contra la criminalidad. Esto, sin lugar a dudas, lo celebro ya que es un avance ante la precaria la situación de cámaras de seguridad en Bogotá. Hecho, que por cierto, hemos venido advirtiendo desde el Congreso de la República.

En efecto, desde la Comisión Segunda de la Cámara, a la cual pertenezco, se han adelantado visitas a siete diferentes localidades de la ciudad, para conocer de primera mano cuáles son las dificultades que en materia de seguridad afronta la comunidad. Consecuencia de ello, a partir del dialogo directo y permanente con la ciudadanía, se evidenció que una de las problemáticas más frecuentes era la falta de tecnologías de monitoreo. Esto permitió que se estructuraran compromisos con el Ministerio del Interior, para lograr el aumento de estas en la capital.

Y es que no se puede olvidar que Bogotá es una ciudad de más de 8 millones de habitantes, que debe afrontar múltiples manifestaciones delictivas. Además, cuenta con problemas estructurales como la inoperancia del sistema judicial o el déficit de pie de fuerza, las cuales son realidades que tiene que aceptar la administración para plantear soluciones.

En este contexto, las cámaras de vigilancia son un elemento determinante para apoyar las funciones policiales. Si bien es verdad estas no van a eliminar la delincuencia, sí son una herramienta para que las autoridades puedan adelantar tanto la judicialización de los criminales como aumentar el control sobre ciertas zonas donde no es posible tener un Policía las 24 horas del día.

Cabe anotar que, en múltiples ocasiones, la comunidad nos ha manifestado que en sus localidades existen diferentes zonas donde nunca hay presencia de la fuerza pública, lo cual permite que se concentre la criminalidad. Ante esta situación, la tecnología permite ejercer un control remoto y constante sobre el sitio, de tal manera que se pueda desplegar personal allí cuando esté ocurriendo una situación particular de delincuencia.

Por lo tanto, ¡celebro la entrada en funcionamiento del C-4! Este tipo de acciones evidencian el compromiso que tiene la Administración Distrital para hacer frente a la difícil situación de inseguridad que afronta la ciudad. Así mismo, son una muestra que el actuar articulado entre la administración de Peñalosa, los Ministerios, el Congreso, la Fuerza Pública y la comunidad, es el verdadero camino para lograr soluciones integrales que beneficien a toda la ciudad.

@Tatacabello

Publicado: noviembre 10 de 2017