Estupendo que Migración Colombia, haya tomado la decisión de expulsar del país a 60 venezolanos, delincuentes, que estaban dedicados a robar y a estimular la violencia durante el paro convocado por la extrema izquierda. 

Los colombianos han acogido con desprendimiento y generosidad a más de un millón y medio de venezolanos que huyen de la dictadura de Nicolás Maduro, pero eso no significa que los inmigrantes puedan delinquir impunemente. 

Este caso de los 60 criminales expulsados, obliga a que la nueva ministra de Relaciones Exteriores, elabore un nuevo protocolo para efectos de limitar el ingreso a nuestro país de antisociales que se mimetizan entre los migrantes venezolanos honestos.

Episodios como el de los bandidos recientemente expulsados, desafortunadamente alientan el sentimiento chauvinista que poco a poco se ha ido enervando en distintas regiones de Colombia, concretamente en aquellas donde el influjo de refugiados venezolanos, ha tenido un tremendo impacto laboral, social y político.

Colombia tiene suficientes dificultades, como para tener que lidiar con una horda de extranjeros irrespetuosos de nuestras normas. A aquellos que no cumplan a rajatabla las leyes de nuestro país, hay que aplicarles las sanciones más contundentes posibles. 

Ahora, les corresponde a los organismos de seguridad e inteligencia, identificar a los extranjeros que participen en la planificación y organización de actos vandálicos para efectos de expulsarlos del país, antes de que se materialicen sus acciones de violencia. 

Así mismo, hay que reconocer que Colombia ha hecho mucho más de lo que su capacidad le permite, para atender el problema venezolano. Otros países de la región, como Brasil, Ecuador, Perú y Panamá, han establecido límites y reglamentaciones fuertes, para evitar una explosión migratoria, algo que infortunadamente no ha sido imitado por el gobierno de Iván Duque. 

Es evidente que el vandalismo observado en días recientes, no es responsabilidad de los ciudadanos venezolanos. No puede, bajo ninguna circunstancia, desatarse una oleada de odio hacia las personas de aquella nacionalidad. Pero eso no significa, en absoluto, que debamos voltear la mirada ante los casos puntuales de terrorismo, perpetrados por ellos. 

Igualmente, hay sospechas de que en Colombia hay venezolanos que participan en complots contra la estabilidad nacional. Así la izquierda extrema se moleste mucho, esas personas deben ser expulsadas de forma automática, e impedirles volver en su vida a nuestro territorio patrio. 

@IrreverentesCol

Publicado: noviembre 26 de 2019