El derecho penal surgió como una necesidad de la sociedad, este regula la conducta humana, la cual en muchos casos sobrepasa límites que no debe, generando daño y dolor en el otro.

A lo largo de la historia de la humanidad al criminal se le ha perseguido y, de encontrársele, se le ha condenado. Cualquier tipo de delito es execrable desde todo punto de vista. No hay hurto bueno o hurto malo, ni hay asesinato bueno o asesinato malo, y mucho menos hay corrupción buena y corrupción mala, en lo absoluto.

Aunque algo en Colombia ha cambiado en los últimos años, para ser más exactos, algo ha cambiado durante el gobierno de Juan Manuel Santos. En la Colombia de Santos quebrantar la ley genera réditos, incluso, entre más bellaco se sea, mayores beneficios trae. En esta Colombia hurtar un cubo de gallina maggi es tener mentalidad pequeña, el bandido debe ir más allá para que no se le castigue. Por ejemplo debe asesinar, secuestrar, violar a niñas y mujeres, y no solo eso, debe inducirlas al aborto si es el caso. Pero también debe traficar drogas ilícitas, entre mayor variedad de drogas trafique mejor. Quizá se lea un tanto cruel, pero es la realidad hoy en nuestro país.

La Farc es autor y ejecutor de todos esos delitos enunciados, entre muchos otros más. ¿Cuál fue y es su castigo en la Colombia de Santos? Que obtuvieron conexidad del narcotráfico con el delito político; que serán receptores de impunidad absoluta por todos los crímenes cometidos; que se les regalará curules en el Congreso, la demora es que presenten los nombres; que para el 2018 recibirán 39 mil millones de pesos –sin sumar lo de los siguientes años-, dinero que será sacado del bolsillo de los colombianos de bien y será puesto en las arcas de Farc; que tendrán su propio partido político con beneficios que ningún otro tiene ni podrá tener. Y no contentos con eso, no están obligados a entregar su fortuna criminal. Vimos como enviaron unos documentos en donde registraron “todos sus bienes y riquezas”, pero que no se compara con la realidad.

La Colombia en la que nos encontramos hoy, observamos con claridad que romper el hilo constitucional y violentar el derecho penal y el derecho internacional humanitario genera frutos. El bandido ríe mientras el policía y el soldado sufre.

En los últimos meses que quedan de este gobierno nada va a cambiar. La corrupción continuará y los beneficios a los facinerosos se intensificaran, no hay duda de ello. Nuestra sociedad está en crisis, y las elecciones del 18 arrojarán un resultado que será respuesta a la falta de confianza y credibilidad de la institución.

Los jóvenes estamos llamados no solo a hacer un relevo generacional, pues con eso no basta. Estamos obligados a realizar una transformación rotunda de las prácticas que hoy tienen en vilo a nuestra sociedad. Solo cambiando el modo de pensar y actuar cambiaremos nuestro entorno. El honor, la palabra y la decencia deben reinar nuevamente en nuestro día a día sin relativismos ni excusas. Nuestro país es el mejor y por eso merece lo mejor.

@AndresSaavedra_

Publicado: agosto 31 de 2017