Las Farc tienen que entender que con insulto hacia el presidente Álvaro Uribe no lograrán reversar el resultado del plebiscito.

Desde el 2 de octubre las Farc y sus aliados se han concentrado en insultar al expresidente Uribe a quien no le piensan perdonar la paliza que les propinó en las urnas. Para la guerrilla, para el gobierno y los más entusiastas promotores del proceso de paz, la victoria del SÍ se daba por descontada. Por eso, el resultado que arrojaron las urnas, literalmente los dejó  estupefactos.

Lo primero que han hecho, tanto Santos como Timochenko y Márquez, es tratar de soslayar al Centro Democrático como eje central del NO y por eso se han dedicado a crecer políticamente a sectores que se opusieron pero que políticamente no tienen mayor representatividad como es el caso de la excandidata conservadora Marta Lucía Ramírez (puede leer “Marta Lucía…de Santos”).

La guerrilla sabe -y así lo ha manifestado a través de ciertos mensajes que ha enviado desde Cuba- que del brete en el que se halla el proceso de paz sólo se sale con el concurso y la participación activa del Centro Democrático en general y del expresidente Uribe en particular.

Grave error de cálculo de las Farc y de la Casa de Nariño al creer que la oposición arriará sus banderas por el simple hecho de que desde La Habana el jefe terrorista alias Iván Márquez arrecie sus insultos contra la persona del presidente Uribe.

Tanto la guerrilla como la Casa de Nariño deben entender que este no es un asunto de vanidades personales sino de principios democráticos. Colombia votó mayoritariamente NO porque se opone a ciertos aspectos del acuerdo que hieren de muerte a la República.

Y aquellos elementos del acuerdo deben ser cambiados, así Timochenko y sus secuaces se retuerzan de la ira y el presidente Santos se arriesgue a que llegue el día de reclamar su Nobel sin acuerdo de paz.

Este no es un tema que se resuelva a las carreras y de manera irreflexiva y tampoco a los madrazos. Parece que alias Iván Márquez, que está acostumbrado a imponer su voluntad con dinamita y plomo, ahora intenta hacerlo con vulgaridades y vituperios emitidos desde su cuenta de Twitter.

Bien vale que los correveidiles que desde el 2 de octubre están yendo a La Habana a tratar de calmar a las fieras derrotadas, empiecen por hacerlos entrar en razón para que logren entender que el acuerdo de paz sí tiene salvación, pero que ésta no depende ni de Santos ni de los desocupados que se han ido a marchar a las principales ciudades de Colombia, sino de la oposición que lidera el NO, en concreto y muy especialmente del expresidente Álvaro Uribe.

Así que en vez de perder el tiempo afinando insultos, tienen que, a las buenas o a las malas, morigerar el lenguaje y sentarse a esperar las condiciones que para un eventual entendimiento planteen los voceros del NO.

Por las reacciones vistas en los últimos días, pareciera que el gobierno y las Farc se han puesto de acuerdo en torpedear el proceso de paz. Ellos, que llevan 6 años dialogando, en un par de días quieren mandar todo al infierno, cuando lo que corresponde en este momento es tener cabeza fría, serenidad e inteligencia emocional. Alias Iván Márquez no va a hacer que el resultado del plebiscito se reverse por el simple hecho de agarrar su cuenta de twitter para escribir que el presidente Uribe es un mafioso.

Así que a bajarle al tonito y con humildad aceptar que el NO ha ganado y entender que las condiciones, gracias a un veredicto democrático, han cambiado.

@IrreverentesCol