Es tanto el pánico del Presidente Juan Manuel Santos a su triste realidad, con respecto a lo que sus gobernados, o sea nosotros los Colombianos, opinamos de él, sus políticas, su gobierno y su proceso de paz, que en Cartagena con ocasión de la Cumbre Iberoamericana, se prohibió por decreto del Alcalde Manolo Duque, exhibir vallas, pendones, afiches, hasta la bandera de Colombia y la de la ciudad. 

¿Cómo les parece tal arbitrariedad? Es que ni siquiera en las ventanas de las casas o edificios de vivienda privada, se podían exhibir. A eso hemos llegado, a eso nos ha llevado el NO en el plebiscito, a generar una inseguridad tan grande en el gobierno, sobre sus propias actuaciones y sus resultados en muchos sentidos.  Esa soberbia y vanidad de la que hacen gala el Presidente y algunos de su gobierno, no es otra cosa, que un mecanismo de defensa para esconder el fracaso y la baja autoestima en que los tienen los resultados del plebiscito y encuestas de favorabilidad y gestión del gobierno.

Es hasta entendible que no sepan por donde empezar, un día torpedean, al día siguiente son los más amables, un día dividen y amenazan al otro día llaman a la unión.  Pullas van y pullas vienen. En fin, ni ellos mismos saben lo que quieren. Lo único que tienen claro y por encima de cualquier tema que sirva a Colombia, es acabar con el expresidente Álvaro Uribe Vélez, pero bien difícil que la tienen. A pesar de todos sus esfuerzos por desprestigiarlo, calumniarlo, dividirnos, nada que lo logran. 

Me preocupa que no se han dado cuenta que esa estrategia les fracasó y deberían buscar una mejor. Lástima que toda esa energía y todos esos pensamientos y acciones no se dediquen a lograr una mejor Colombia, donde todos tengamos espacio, pero de verdad y no solo en esos días que amanecen de palabra, llamando a la unión. ¿Se imaginan que hubieran sido propositivos, no envidiosos, pensando realmente en las necesidades de Colombia y no solo y tan obsesivamente en como seguir traicionando y acabando a Uribe? El Presidente Santos no sabe que hacer para sacarlo del Acuerdo de Paz. Les aseguro que mucho habríamos avanzado, no sólo en la paz, sino en tantos temas que son prioritarios en Colombia y que tristemente siguen siendo necesidades básicas. 

Es que se les sale la rabia, el odio, por todos lados, no logran disimularlo y tampoco quieren hacerlo, olvidando que un gobierno se debe a su pueblo, no a una parte, sino a todos. Que la confianza no se crea en el unanimismo, sino en la capacidad que tengan de decir Si o No y que quienes no estén de acuerdo, a pesar de eso queden tranquilos y confiados en que fue la mejor decisión. 

Un gobierno no está diseñado para competir con sus opositores, sino para trabajar por su gente, todos incluidos. El bienestar y mejoramiento de la calidad de vida de países como Colombia, aún llenos de pobreza, no se logra gastando tiempo en acabar a quienes no comulgan con sus políticas.  Ay si el hambre y la desnutrición tuvieran ideología, si la fiebre, las enfermedades y las urgencias tuvieran ideología, o saber leer, encontrar empleo; en fin las cosas más simples y necesarias de la vida que nos hacen falta a muchos colombianos, no pueden depender de las peleas y los odios del gobierno de turno. 

Para infortunio de Colombia, este gobierno no lo entendió y mezcló necesidades básicas con odios y persecución al expresidente Álvaro Uribe Velez. Tanto, que han llegado a prohibir en Cartagena, una de las ciudades más lindas pero también más pobres del país, hasta las banderas en las ventanas, claro que solamente en el Centro Amurallado y en los barrios por donde pasarán los invitados a la Cumbre. 

¿Se imaginan que los invitados se enteren de nuestra realidad, y de la poca gobernabilidad del gobierno Santos en su pueblo?. Quedaría muy mal después de todas las historias fantásticas que cuenta. Suficiente con que se hayan enterado que perdió el SÍ.  

PD. ¿Qué excusa o motivo dieron a tan ilustres visitantes, incluido el tirano de Nicolás Maduro, para justificar la derrota del gobierno en el plebiscito?

@AliciaArango