La austeridad es sin duda un principio fundamental dentro de cualquier Estado. Y digo esto porque un Estado austero con los recursos públicos, es un Estado que cuida a la ciudadanía y su inversión, que valora el esfuerzo de cada ciudadano por pagar un impuesto y que en lugar de mal gastarlo, lo invierte en lo que el país demande. Un Estado austero es la prueba de que quien hace uso de los recursos públicos lo hace con criterio y responsabilidad.

Esto no debe confundirse con precariedad y mucho menos negativa de inversión, este principio es todo lo contrario, es la vía para que se den inversiones más rentables y menos gastos en el patrimonio público.

Cuando hablamos de Estado austero nos referimos a un Estado que sea capaz de reducir su tamaño con el propósito de hacer más óptimo a un País con menos burocracia y más útiles  los recursos que se tienen sin necesidad de aumentar los impuestos.

Un candidato a la Presidencia de la República que tenga como principio la austeridad es un candidato viable. Aunque no use este principio como lema de campaña. Se necesita un candidato que lleve forjando este principio años atrás, que tenga propuestas claras y que se sienta en la capacidad de decir “menos impuestos”, “cero mermelada” y “menos burocracia”.

En los últimos años Colombia ha tenido un alza en cargos públicos impresionantes, así mismo la creación de Ministerios, la denominada “mermelada”, comportamiento oficializado por quienes están a cargo del patrimonio en este gobierno, entre otros, y en esa medida el Estado crece en cargos y deuda y para los colombianos crecen los impuestos y se mantienen bajos los salarios; es por esta razón que debemos reflexionar en ¿qué queremos? Si un Estado que sigue gastando a merced de favores y compra de votos, o un Estado de cara a la ciudadanía que reduzca el tamaño de las instituciones y acabe la alcahuetería en algunos cargos públicos.

La solución está en nuestra manos en marzo, eligiendo un Congreso sano, y en mayo votando por un candidato a la Presidencia que sea capaz de acabar con el abusivo gasto que hoy tenemos y llegue a reformar el Estado, volverlo austero, reafirmar esos cimientos que de 2010 a 2017 han estado estancados producto del derroche.

P.D. Hay un partido en Colombia que como cuarto principio fundamental contempla la austeridad como camino de gobernanza, denominado dicho principio “Estado Austero y descentralizado”.

@NicoUCD

Publicado: diciembre 23 de 2017