El estupendo debate organizado por la alianza entre El Tiempo y la revista Semana en el que alternaron 10 de los precandidatos presidenciales deja en evidencia que ninguno de los que podría encasillarse dentro de la llamada ‘centro-derecha’ logra consolidarse como el líder que se necesita con urgencia para enfrentar el discurso populista de Gustavo Petro. 

Muchos de ellos tienen propuestas interesantes. El talante y la trayectoria del candidato uribista Óscar Iván Zuluaga es insoslayable. Igualmente, Federico Gutiérrez hizo planteamientos interesantes que necesariamente deben ser profundizados durante la campaña electoral. 

Los que le apuestan a un posible entendimiento con Rodolfo Hernández deben saber que lo de él es como una moneda al aire. Su discurso se concentra en señalar y condenar la corrupción, algo que por supuesto atrae la atención de muchos y saca aplausos. Pero el exalcalde de Bucaramanga necesariamente debe empezar a hacer propuestas puntuales sobre las muchas otras necesidades de la sociedad colombiana. No basta con que frente a cada interrogante que se le plantee su respuesta se centre en alegar que el asunto se resuelve metiendo a los corruptos a la cárcel.

Es cierto que el saqueo de las arcas públicas destrozó la confianza ciudadana en la clase política, lo que no significa que el discurso de quien aspire a gobernar a Colombia gire exclusivamente entorno a ese fenómeno. 

Esta es la campaña presidencial con mayor número de precandidatos, lo que lleva a que los apoyos se vean diluidos. Por eso, hay que tener calma y esperar a que se consoliden las candidaturas. En el camino irán quedando las aspiraciones inviables, como sucedió recientemente con el santista y creador de la monstruosa ‘mermelada’ Juan Carlos Echeverri.

Las coaliciones se harán contar el próximo 14 de marzo y ahí se sabrá realmente como están distribuidos los apoyos. Así mismo, los partidos podrán determinar cuál es su situación con base en el número de curules que obtengan para Senado y Cámara de Representantes. 

Con esas cifras en la mano, empezará la verdadera negociación de acuerdos políticos para la primera vuelta. Nadie que sepa de política es tan ingenuo de creer en la posibilidad de un entendimiento sin conocer los resultados de marzo. Ahí se afinca la importancia de las elecciones parlamentarias. 

En conclusión, nada está escrito respecto de la campaña presidencial. No es prudente acelerar decisiones lo que no significa que no puedan tenderse puentes entre los distintos sectores a los que los une un elemento neurálgico: la defensa del régimen democrático. 

@IrreverentesCol

Publicado: enero 27 de 2022