Aunque intente mostrarse como una persona decente que está diciendo la verdad, el exdirector del CTI, Danny Julián Quintana tendrá que explicar muchas de sus actuaciones que estuvieron por fuera de la ley, entre ellas su participación en el caso del denominado hacker Andrés Sepúlveda.

Quintana no está hablando espontánea ni desinteresadamente. Lo suyo huele a venganza contra quienes hasta hace pocos meses eran sus compinches. Con sus declaraciones no solo está dejando mal parado al almirante Echandía (puede leer “El hombre de los mandados”) sino que de paso pone en aprietos a quien hasta hace poco fuera su mentor y principal patrocinador, el cuestionado exvicefiscal Jorge Fernando Perdomo Torres.

En el episodio de la grabación y la filtración del video en el que aparece el excandidato Óscar Iván Zuluaga conversando con Sepúlveda, hay un hecho que hasta ahora ha permanecido en silencio: ¿Quién lo filtró a la revista Semana, publicación dirigida por el sobrino del presidente de la República que además editorialmente se había mostrado a favor de la reelección de Santos?

Esta es la línea de tiempo: Zuluaga y su guía espiritual Luis Alfonso Hoyos se reunieron con el hacker Sepúlveda y su equipo de trabajo el día domingo 13 de abril de 2014 (finalizaba la Semana Santa). La versión oficial de la campaña es que dicho encuentro fue puramente protocolario y que se trató de una visita de Zuluaga para agradecer el trabajo que estaban haciendo las personas que los apoyaban con el trabajo en redes. Aquello no es del todo cierto. No se entiende cómo alguien que aspira a ser presidente de un país se haya dejado embaucar en una reunión en la que a todas luces el interlocutor, Andrés Sepúlveda, es un mentiroso compulsivo que se muestra a si mismo como una suerte de “soldado universal”. ¿Cómo es posible que el guía espiritual de Zuluaga, Hoyos, haya creído ciegamente en un charlatán como Sepúlveda que decía, sin sonrojarse, que tenía acceso a la inteligencia militar y que era capaz desde su oficina de interceptar aviones espía norteamericanos?

Ahora bien. Sobre esa reunión y sobre la grabación que trascendió a los medios de comunicación, se ha tejido toda suerte de suspicacias y se han puesto a rodar mentiras con el propósito de confundir a la opinión pública. Se dijo mentirosamente que Zuluaga le plantea a Sepúlveda darle un golpe a Santos antes de la primera vuelta (la reunión tuvo lugar un mes antes de las elecciones). Lo que se oye en el video es totalmente distinto. Allí, Zuluaga le pregunta al supuesto hacker: “¿Andrés, entonces qué golpe nos va a dar Santos como su tabla de salvación de aquí al 19, de aquí al 25. Queda un mes para dar el golpe?”. Luego de la pregunta lanzada por el candidato, Sepúlveda le dio rienda suelta a su imaginación y empezó a plantear hipótesis que habrían obligado a que Zuluaga se levantara inmediatamente y se largara del lugar, cosa que no hizo y por ese hecho a él sí le cabe una responsabilidad no judicial –oír estupideces no es delito-, pero sí política: alguien que quiere ser el jefe de un Estado no puede detenerse a oír el criterio de un farsante de la categoría de Andrés Sepúlveda.

El papel de Perdomo

Ha quedado establecido que la grabación fue hecha por el hacker Rafael Revert quien fue plantado en la oficina de Andrés Sepúlveda por la Dirección Nacional de Inteligencia, al mando del cuestionado almirante Álvaro Echandía. Una vez Revert graba a Zuluaga conversando con Sepúlveda le pasa la grabación a sus jefes en la DNI quienes a su vez se la entregan al entonces vicefiscal general de la Nación Jorge Fernando Perdomo.

Y en este punto empieza a conocerse un hecho hasta ahora desconocido por la opinión pública: cómo la revista Semana y algunos otros periodistas se prestaron para el complot que buscaba desestabilizar la campaña presidencial del Centro Democrático.

Un mes después de hecha la grabación, el 17 de mayo la revista Semana publicó en exclusiva el video. La historia claramente buscaba perjudicar a Zuluaga quien por esos días ya repuntaba en la las encuestas y se figuraba como posible ganador de la primera vuelta. LOS IRREVERENTES pudieron confirmar que unos días antes de la publicación, en el apartamento del periodista Felipe Zuleta –analista de Blu Radio y columnista de El Espectador– Jorge Fernando Perdomo le entregó el video a un periodista de la revista Semana. Y en ese mismo apartamento de Zuleta, luego de que el video apareciera publicado, se hizo otra reunión con el periodista de Semana para celebrar el hecho.

Este portal también ha podido establecer que el vicefiscal Perdomo estuvo en dos oportunidades en el apartamento del periodista de Semana ubicado en la carrera 11 de Bogotá (nos reservamos el número de la calle, por seguridad del comunicador).

La defensa de Zuluaga y de su guía espiritual Luis Alfonso Hoyos insistentemente han solicitado que se les entregue copia original del video realizado por Revert. Una fuente de este portal, que ha tenido acceso a la investigación, desde hace varios meses nos advirtió que el video original tomado por Revert fue desaparecido en la DNI. En la fiscalía no está ese video.

Lo que hasta ahora no se ha podido establecer es si Santos estaba enterado de todos los detalles del montaje en el que participaron la DNI, la Fiscalía General de la Nación, el periodista Zuleta Lleras y la revista Semana.

Por ahora queda en el aire u n interrogante que seguramente se absolverá en los próximos días:  ¿Asistió el presidente Juan Manuel Santos a una de las reuniones que tuvieron lugar en los apartamentos donde se fraguó la filtración de ese video a los medios de comunicación?

@IrreverentesCol