La decisión de la Corte Suprema de Justicia de aplazar la elección del Fiscal General de la Nación, resulta incomprensible e inaceptable. Es una prueba más de la soberbia de algunos magistrados del alto tribunal que, en aras de defender sus cuotas burocráticas y sus feudos de poder, no tienen mayor inconveniente en prologar la dañina interinidad en el órgano investigador.

Hace exactamente 6 años, la hoy presidenta de la Corte Suprema de Justicia, se quejaba en privado de la estrategia politiquera de aquel tribunal que se negaba a elegir al Fiscal General de la Nación, pues ella hacía parte de la terna elaborada por el presidente Uribe.

En ese entonces, la Corte había tomado la decisión de no elegir fiscal de terna enviada por Uribe, razón por la que se produjo una interinidad de más de un año en cabeza de Guillermo Mendoza Diago.

Hoy, las relaciones entre la Casa de Nariño y la Corte, que se sepa, no tienen mayores inconvenientes. Santos ha complacido burocráticamente a algunos magistrados, razón por la que propios y extraños aún no terminan de comprender porqué el alto tribunal está dándole largas a la elección del sucesor de Eduardo Montealegre.

La estrategia del desgaste

Una fuente consultada por LOS IRREVERENTES, confirmó que, tal como hace algunos años, la Corte Suprema está fraccionada en dos bloques. Uno de ellos, consciente del daño que se le hace al país con la interinidad, está dispuesto a elegir al nuevo fiscal. El otro bando, liderado por la presidenta del tribunal, Margarita Cabello Blanco y Patricia Salazar –integrante de la sala penal- está dedicado a aplazar indefinidamente la elección por razones puramente burocráticas que se explican con la desaforada contratación que ha adelantado el vicefiscal Jorge Fernando Perdomo en la fiscalía. Buena parta de los cargos que se han proveído en los últimos días en el órgano investigador han sido entregados a cuotas y recomendados de los magistrados que acompañan a la presidenta Cabello en su propósito de mantener la interinidad.

Así mismo, la estrategia que se ha puesto en marcha es la de desgastar a los ternados, particularmente a Néstor Humberto Martínez con el fin de voltear los votos de él hacia la candidata Mónica Cifuentes.

El vicefiscal Jorge Fernando Perdomo ha asignado miles de millones en contratos

Un exmagistrado de la Corte que conoce bien los pormenores de lo que está sucediendo en este proceso, le comentó a LOS IRREVERENTES que cada vez es más claro que desde la Casa de Nariño están tratando, a toda costa de atajar la elección de Martínez Neira, para debilitar al vicepresidente Germán Vargas Lleras.

Mientras la justicia pasa por uno de sus momentos de mayor desprestigio y de cara a la entrada en vigor de los acuerdos de paz con la guerrilla de las Farc, que necesitarán de una Fiscalía con una política criminal de largo plazo y sintonizada con la aplicación de la justicia transicional, un grupo de magistrados de la Corte Suprema prefieren pescar en río revuelto, pensando en sus intereses particulares, en consolidar su poder ampliando su feudo burocrático y no en las necesidades del país.

Flaco servicio le presta la magistrada Cabello Blanco a la justicia colombiana, dilatando y enredando el proceso de elección de fiscal. Ella tiene que estar a la altura de las circunstancias como cabeza de la rama jurisdiccional. Por eso, merece todo el rechazo que esté prestándose para que Jorge Fernando Perdomo se mantenga en la Fiscalía cuando el periodo de él –como segundo de a bordo de Eduardo Montealegre- se acabó hace varios meses.

Lo que sería inaceptable es que resultara cierto el rumor que anda rondando por los pasillos del Palacio de Justicia según el cual, Cabello y sus aliados están pavimentando el camino para que el doctor Perdomo continúe encargado hasta el mes de octubre de este año.

@IrreverentesCol