El pasado 4 de enero entraron en vigor las leyes 1822 y 1823. Una de ellas amplía la licencia de maternidad de 14 a 18 semanas y la otra ordena a las empresas públicas y privadas a crear las Salas Amigas de la Familia Lactante del Entorno Laboral y de esta manera adecúen espacios para que sus trabajadoras en periodo de lactancia, puedan extraerse la leche materna dentro de la jornada laboral asegurando su adecuada conservación.

Gran iniciativa de la congresista del Centro Democrático Tatiana Cabello que con el apoyo del senador Iván Duque, lograron sacar adelante ese importante proyecto de ley.

¿En qué nos beneficia esta nueva normatividad? Mucho se ha dicho de la limitación que tendrán las mujeres a la hora de la contratación por parte de las empresas, pero son mucho más los privilegios, porque se está promoviendo el cuidado y crianza adecuada de los niños, además de los beneficios que la lactancia materna exclusiva ofrece a largo plazo. Múltiples investigaciones, incluyendo informes publicados en The Lancet, manifiestan una clara relación entre la lactancia materna prolongada y un mayor cociente intelectual y mayor rendimiento escolar. A largo plazo, niños con un mejor desarrollo intelectual, tendrán también la posibilidad de capacitarse mejor y obtener ingresos más altos en años posteriores (un 12% más por hora en países de ingresos altos y un 16% en países de ingresos bajos y medios, según la OMS).

Las ventajas de la lactancia materna siguen siendo desaprovechadas en los países en desarrollo. Solo uno de cada cinco niños recibe leche materna durante 12 meses en los países no desarrollados, mientras que un tercio de los niños entre seis meses y dos años no acceden a la lactancia materna en absoluto en los países de ingresos medios y bajos.

Lo anterior evita que los niños tengan la oportunidad de tener un desarrollo integral, mental y físico, óptimo. El impacto económico de no tener un desarrollo de la capacidad mental de manera adecuada en los niños es alto, como se registra en los países pobres.

La mujer decide cuánto tiempo desea amamantar a su hijo, sin embargo proveerle todas las facilidades para garantizar la lactancia materna va a tener un impacto positivo en el desarrollo de los niños, además de mejorar y fortalecer los lazos afectivos de la familia.

Todas las leyes que apoyen a las madres a la lactancia materna exclusiva son bienvenidas, porque necesariamente traerán bienestar a los niños. Además de las normas, es necesario continuar con el mejoramiento de la calidad asistencial en las instituciones prestadoras de servicios de salud, fortalecer los programas y asesoría sobre la lactancia materna y brindar apoyo a las madres para que la realicen.

La meta de la OMS para el 2025, es llevar la tasa de lactancia materna exclusiva durante los 6 primeros meses hasta el 50%. Para lograrlo se está trabajando en el fomento de políticas relativas al lugar de trabajo y servicios de apoyo en las instituciones de salud.

Las empresas tienen la obligación moral de contribuir con estas buenas medidas dirigidas al bienestar de los niños, por ningún motivo deberá ser una causa para limitar el acceso al trabajo de las mujeres en el país.

@IrreverentesCol

Publicado: enero 23 de 2017